La Glorieta de las Mujeres que Luchan, ubicada en Paseo de la Reforma en el espacio que antes ocupó un monumento a Cristóbal Colón, se convirtió desde 2021 en un punto de referencia para colectivos de víctimas y organizaciones feministas en la capital. Sus vallas y muros suelen exhibir fichas de búsqueda, fotografías y consignas que familiares de personas desaparecidas colocan de manera periódica para mantener visible su exigencia de justicia.
«La Pega» es el nombre de una intervención fotográfica organizada por un grupo de fotoperiodistas capitalinos que, en su segunda edición, documentó el trabajo de los colectivos de búsqueda en el país. Los propios organizadores la describen como una galería abierta y sin restricciones que busca resignificar el uso del espacio público. La muestra fue colocada el 29 de agosto en las paredes de la glorieta, un día antes de la conmemoración internacional.
Según la denuncia difundida por usuarios en redes, la marca estadounidense de calzado deportivo Saucony habría pegado material publicitario sobre esas fotografías durante la madrugada del 30 de agosto, horas antes de que se conmemorara el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. La fecha fue instituida por la Asamblea General de la ONU en 2010 para exigir el paradero de personas desaparecidas en el mundo. La publicación desató una reacción inmediata en plataformas digitales, donde numerosos usuarios reprocharon a la empresa lo que calificaron de falta de sensibilidad frente a la magnitud de la crisis de desapariciones en el país.
La cifra que enmarca la controversia proviene de datos citados por Amnistía Internacional, que refiere 132,844 personas desaparecidas y no localizadas en México, además de 72,000 cuerpos que permanecen sin identificar en las morgues del país. La organización ha calificado la situación como una crisis de derechos humanos que exige una respuesta institucional urgente por parte del Estado mexicano.
Ante el descontento, la cuenta oficial de Saucony en Instagram publicó un pronunciamiento en la sección de comentarios para explicar lo ocurrido. «Entendemos la preocupación y lamentamos profundamente lo sucedido. En ningún momento fue nuestra intención cubrir o restar importancia a estas fotografías ni a lo que representan. No tuvimos conocimiento previo de su colocación y ya estamos trabajando con el proveedor responsable del espacio para atender la situación», señaló la empresa. La firma no especificó si el proveedor era una compañía de publicidad exterior contratada de manera independiente o un tercero vinculado directamente con la colocación de los carteles.
Los organizadores de «La Pega» confirmaron a través de su cuenta de Instagram que representantes de Saucony México se pusieron en contacto con ellos para reparar la afectación. Según lo informado por los propios organizadores, la empresa ofreció espacios adicionales para colocar fichas de búsqueda y se comprometió a cubrir el costo de impresión y colocación de nuevo material fotográfico en sustitución del que había sido tapado.
La jornada del 30 de agosto reunió, además de la exposición, a colectivos de familias y madres buscadoras en distintos puntos de la Ciudad de México, quienes realizaron actos simbólicos para exigir avances en las investigaciones sobre el paradero de sus familiares. El episodio ilustra la tensión creciente por el uso del espacio urbano en sitios con carga simbólica o conmemorativa, un debate que se ha intensificado en la capital conforme los colectivos de víctimas han adoptado glorietas y monumentos como espacios de memoria y protesta.
El fenómeno de las desapariciones no es nuevo. Colectivos de madres buscadoras han documentado casos desde hace más de una década, particularmente a partir del incremento de la violencia asociada al crimen organizado registrado desde la década pasada. La creación del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, a cargo de la Comisión Nacional de Búsqueda, buscó centralizar esta información, aunque organizaciones civiles han señalado de manera reiterada la persistencia de subregistros y la lentitud en los procesos de identificación forense.
Hasta el momento, el caso no ha derivado en una postura oficial de las autoridades capitalinas ni de la Comisión Nacional de Búsqueda respecto al uso del espacio público en la Glorieta de las Mujeres que Luchan, un punto que los colectivos han solicitado formalizar como área protegida para manifestaciones y exhibiciones relacionadas con la búsqueda de personas. El acuerdo entre la marca y los organizadores prevé, como siguiente paso, la reposición del material fotográfico y la habilitación de los espacios ofrecidos para nuevas fichas de búsqueda, sin que se haya fijado públicamente una fecha para su colocación.