Durante la ceremonia, Trump relató que "dos bomberos, tipos grandes y fuertes", lo tomaron del brazo cuando pensaban que un edificio se les venía encima cerca de la Zona Cero. "Me levantaron y empezaron a correr conmigo. Les dije: 'Chicos, puedo correr solo', pero fueron increíbles", narró el presidente, quien insistió en que la estructura finalmente no colapsó. "Soy grande. Pensábamos que se nos venía encima", agregó.
La cronología del propio Trump complica la verificación del episodio. El 13 de septiembre de 2001 —dos días después de los ataques— el entonces empresario neoyorquino concedió varias entrevistas en las inmediaciones del lugar, en las que afirmó haber llevado obreros de la construcción para colaborar en las labores de rescate.
Las cadenas PBS y CNN revisaron esas declaraciones y no hallaron evidencia de que Trump hubiera trasladado a cientos de trabajadores al sitio, tal como él sostuvo. Tampoco pudieron confirmar que participara directamente en las tareas de limpieza de escombros ni que visitara la zona de manera reiterada en las semanas o meses posteriores.
CNN precisó que, con sus comentarios sobre el temor a que se derrumbara el edificio de US Steel y sobre cómo un bombero le habría dicho "tenemos que salir de aquí", Trump dejó entrever que se encontraba dentro de una estructura inestable. Sin embargo, no existe evidencia pública de que estuviera realmente en ese edificio: las imágenes disponibles lo muestran siendo entrevistado al aire libre, en los alrededores de la Zona Cero, dos días después del ataque.
Al solicitársele evidencia que sustentara la versión del mandatario o mayores precisiones sobre lo ocurrido, la Casa Blanca no aportó documentación adicional, de acuerdo con lo reportado por CNN. Tampoco existen registros públicos de que Trump contara con un equipo propio colaborando en la operación de rescate.
La oficina de prensa presidencial ofreció una lectura distinta. El vocero Davis Ingle defendió que Trump "dedicó la mañana a rendir homenaje a los heroicos socorristas que dieron su vida al servicio de los demás en los atentados del 11 de septiembre y a honrar a sus increíbles familias", y sostuvo que el presidente relató "su experiencia de una ciudad conmocionada" en los días posteriores. Calificó de "vergüenza" que los medios tradicionales usaran el relato "para intentar atacarlo", y afirmó que ello es "una razón más" por la que, según su argumento, la confianza de los estadounidenses en la prensa está "en su punto más bajo".
Un matiz de la controversia es el estatus legal de Trump en septiembre de 2001: entonces era un ciudadano particular, empresario inmobiliario sin cargo público, lo que —según se ha señalado desde su entorno— explicaría por qué no todo lo que hizo en esos días quedó documentado con el rigor que correspondería a un funcionario en ejercicio.
El relato desató de inmediato una ola de memes en plataformas digitales. En una publicación viral, una usuaria contrastó las frases del presidente —"íbamos como un grupo grande de personas" y "dos bomberos me levantaron"— con imágenes manipuladas en las que los supuestos rescatistas aparecían con los rostros de Jeffrey Epstein, el delincuente sexual, y de Ghislaine Maxwell, su cómplice sentenciada por tráfico sexual. Otras publicaciones cuestionaron por qué ni la Casa Blanca ni figuras cercanas al movimiento MAGA habían difundido antes la anécdota, y un tercer montaje incorporó al luchador Hulk Hogan caracterizado como bombero.
El episodio se inscribe en un patrón de escrutinio periodístico sobre las declaraciones de Trump vinculadas al 11-S, un acontecimiento que reconfiguró la política de seguridad nacional estadounidense —con la creación del Departamento de Seguridad Nacional y la aprobación de la Ley Patriota en 2001— y que, más de dos décadas después, sigue siendo terreno sensible en el discurso público de ese país.
No es la primera vez que un relato del mandatario sobre aquel día es puesto en duda. En noviembre de 2015, durante su primera campaña presidencial, Trump afirmó haber visto por televisión a "miles y miles" de personas celebrando en Nueva Jersey el derrumbe de las Torres Gemelas, versión que verificadores y autoridades locales desmintieron por falta de sustento. El actual señalamiento reactiva ese antecedente de afirmaciones sin evidencia sobre los atentados.