El mitin, celebrado en una escuela de Vandalia, forma parte de lo que Trump ha descrito como una gira de 32 días antes de la elección legislativa, con paradas previas en Texas, Oklahoma y Alabama. Ohio concentra una de las contiendas al Senado más disputadas del ciclo: el republicano Jon Husted —designado para cubrir la vacante que dejó el vicepresidente JD Vance— busca conservar el escaño frente al exsenador demócrata Sherrod Brown, quien aspira a regresar tras tres periodos en el cargo.
Los complejos que sostienen la infraestructura de inteligencia artificial se han convertido en un asunto políticamente incómodo en varios estados, ante la preocupación de los votantes por su efecto en las tarifas eléctricas, el uso de tierras agrícolas y el consumo de agua. Esta semana, el Senado estadounidense, con mayoría republicana, intentó aprobar una iniciativa impulsada por el propio Husted para que los reguladores de servicios públicos cobraran más a los grandes consumidores de energía, pero la propuesta fue bloqueada por casi toda la bancada demócrata.
Brown ha hecho de ese expediente el eje de su campaña contra Husted, a quien atribuye responsabilidad directa en la llegada de esos complejos al estado durante su etapa como vicegobernador.
"El senador Jon Husted dio miles de millones en exenciones fiscales a las grandes tecnológicas para asegurarse de que construyeran sus centros de datos en Ohio. Ahora, está haciendo que los habitantes de Ohio paguen la cuenta", escribió Sherrod Brown en la red social X el viernes, antes de la visita de Trump.
Husted ha intentado matizar su postura sin romper con la agenda presidencial. El coordinador de campaña republicano, de apellido Scott, resumió esa línea ante reporteros esta semana al señalar que, a diferencia de Brown, Husted exige que los centros de datos "sean responsables" y que, si una comunidad no los quiere, él tampoco los respalda en ese territorio.
Despidos en Springfield y gasolina cara
El telón de fondo económico no acompaña a la narrativa oficialista: días antes del mitin, cerca de mil 400 trabajadores fueron despedidos de una fábrica de camiones en Springfield, localidad cercana a Vandalia, en el área metropolitana de Dayton. A ello se suma el encarecimiento de la gasolina, que el reportaje vincula a la tensión de Washington con Irán, un factor que ha erosionado la percepción económica entre los votantes de Ohio pese a que Trump ha insistido en que la economía está mejor de lo que sienten los estadounidenses.
Desde el escenario, Husted buscó contrarrestar ese clima apelando a la memoria industrial del estado. Dijo que Ohio había atravesado "tiempos difíciles" —su padre, recordó, trabajó en una fábrica que terminó cerrando— y defendió que la gestión republicana había revertido la tendencia.
"Ahora tenemos la mayor cantidad de empleos y la tasa de desempleo más baja que hemos tenido en toda la historia de Ohio", declaró Jon Husted, aspirante republicano al Senado por Ohio, durante el mitin en Vandalia.
Afuera del gimnasio donde se celebró el acto se congregaron más de un centenar de manifestantes con pancartas contra Trump y Husted, algunas con referencias al magnate Les Wexner, donante de Husted y antiguo empleador del fallecido Jeffrey Epstein; el candidato republicano donó a una organización contra la trata de personas los recursos restantes provenientes de Wexner. El jefe del comité de campaña republicano para el Senado incluyó esta semana a Ohio entre diez contiendas que calificó de estar "al alcance" del partido, en una lista que, según los demócratas, también comprende a Carolina del Norte y Maine como estados clave para disputar la mayoría. La disputa por el control del Senado estadounidense se definirá el 3 de noviembre.
