Valencia llegó al Atlético procedente del Bayern en el verano de 1994, después de terminar como máximo artillero del conjunto bávaro en la temporada 1993-1994 con 11 goles, por delante de Lothar Matthäus, que firmó ocho esa campaña. El fichaje sorprendió porque el club alemán, entrenado entonces por Franz Beckenbauer, no quería desprenderse de él, según relató el propio delantero.
«El Bayern no quería que me fuera. Mi entrenador aquel año, Franz Beckenbauer, me quería mucho y yo era el jugador que más cobraba. Me trataron muy bien. Sin embargo, me marché porque tuve un representante que no fue serio y me coló una mentira. Se suponía que tenía mi contrato fuera de impuestos, pero me cobraron 300.000 dólares que no me dijeron en la negociación», relató Adolfo 'Tren' Valencia.
Su etapa en el Atlético, entonces presidido por Jesús Gil, duró una sola temporada pese a que había firmado por tres años. El episodio más recordado llegó en abril de 1995, tras un empate ante un Logroñés ya descendido a Segunda División, cuando Gil bajó al vestuario y lo remató ante los medios: «Cuando hablo con fracasados, no quiero contagiarme. A ver si le matan, más que le he dicho, no le puedo decir. Lleva todos los partidos haciendo el ridículo», llegó a declarar el presidente.
De aquel episodio arrancó la versión, repetida durante años, de que Gil había pronunciado una frase racista contra el colombiano, algo que Valencia niega de forma rotunda tres décadas después. El mandatario rojiblanco, fallecido en 2004, presidió el Atlético desde 1987 y dejó el club en manos de su hijo Miguel Ángel Gil Marín.
«Siempre le tuve un gran respeto y una gran admiración. Estoy muy agradecido por la oportunidad que me brindó, pero lo de cortarme el cuello es pura mentira, nunca dijo eso. Él era un hombre alegre y buena persona. De hecho, él me regaló un Jaguar después de marcar un doblete al Barcelona en Copa del Rey. ¿Qué cabeza va a cortar?», afirmó Adolfo 'Tren' Valencia.
El delantero sostiene que su marcha del Atlético respondió a motivos económicos y no a un conflicto personal con la dirigencia. Según su relato, el club le ofreció una cesión de un año al Compostela con la idea de que regresara después, propuesta que rechazó antes de decidir su salida definitiva.
«Fue una decisión consensuada. Firmé por tres temporadas, jugué una y salí por un tema estrictamente económico. Jamás me despidieron. El Atlético tenía un acuerdo con el Compostela y querían cederme allí un año para luego regresar, pero yo decidí no aceptar esa opción y salir», explicó Valencia.
Describe a Jesús Gil como una persona «temperamental, pero con buen fondo» y recuerda el papel de Miguel Ángel Gil Marín, que entonces gestionaba el día a día del club bajo la supervisión de su padre. Valencia asegura que nunca fue despedido de ningún equipo europeo y reivindica su disciplina como profesional, alejado de las fiestas y centrado en el entrenamiento.
Desde que colgó las botas, Valencia reside en Cali, donde dirige una escuela de fútbol para jóvenes en situación de vulnerabilidad a quienes entrena en categoría sub-20. El colombiano señaló que un grupo de esos jugadores viajará próximamente a Emiratos Árabes gracias a un convenio con la región.
«Gracias a Dios estoy feliz. Tengo una escuela donde me gano la vida trabajando con los pelados», aseguró Adolfo 'Tren' Valencia.