El vacío en la gubernatura de Sinaloa se originó tras la decisión de Rocha Moya, morenista, de solicitar licencia al Congreso local el fin de semana, luego de que el viernes pasado hubiera retomado el cargo tras un periodo de ausencia. Esa reincorporación motivó un pronunciamiento de la presidenta, quien la calificó de imprudente.
"No estoy de acuerdo con lo que hizo de regresar al gobierno, lo manifesté. Me parecía, por decir lo menos, imprudente, porque no es un asunto personal, es un asunto del gobierno de Sinaloa, de las y los sinaloenses", dijo Sheinbaum. "¿Qué necesidad de regresar? Nada personal puede estar encima de los intereses del pueblo de Sinaloa y del pueblo de México", añadió. Preguntada sobre si existe una ruptura política con el gobernador con licencia, la mandataria no calificó el vínculo en esos términos y ciñó su desacuerdo a la oportunidad de la decisión.
Sobre el perfil del relevo, Sheinbaum sostuvo que corresponde decidirlo al Poder Legislativo estatal. "¿Qué diría yo? Pues sencillamente que sea una persona con la capacidad, la honestidad, el profesionalismo y la entrega al pueblo de Sinaloa que se requiere. Eso es mi única posición, como pudiera ser la posición de cualquier mexicana, mexicano, o cualquier sinaloense, y tendrán que decidirlo el día de hoy de acuerdo con lo que establece la Constitución del gobierno de Sinaloa", expresó. El aplazamiento del periodo extraordinario, sin embargo, retrasó cualquier definición inmediata.
La presidenta subrayó que, con independencia de quién resulte designado, la prioridad debe ser garantizar la gobernabilidad hasta el cierre del sexenio estatal y asegurar condiciones de paz para la organización de las elecciones a la gubernatura previstas para el próximo año. "Tiene que garantizar la gobernabilidad de Sinaloa, que se lleven de manera adecuada las elecciones en paz", dijo, y precisó que esa organización corresponde al INE y al Organismo Público Local Electoral (OPLE) de Sinaloa, no al gobierno federal ni al estatal.
Un nombramiento en manos del Congreso estatal
La Constitución de Sinaloa atribuye al Congreso del estado el nombramiento del gobernador sustituto o interino en caso de ausencia o licencia del titular del Ejecutivo, según el tiempo que reste del periodo constitucional. La votación exige una mayoría calificada de los diputados locales. El Congreso había notificado que este lunes arrancaría un periodo extraordinario para abordar diversos asuntos, entre ellos la designación del relevo, pero de última hora suspendió el inicio de las sesiones sin señalar nueva fecha, lo que deja en suspenso el calendario.
El proceso ocurre en un contexto de violencia en Sinaloa, entidad que desde finales de 2024 atraviesa una disputa entre facciones del crimen organizado tras la detención en EU de Ismael "El Mayo" Zambada. La gobernabilidad del estado se ha convertido en asunto de escrutinio nacional.
Desde la oposición, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, exigió que Rocha Moya sea puesto a disposición de la justicia de EU, al que calificó como "la cara de Morena". No consta hasta el momento acusación formal de la FGR ni de autoridades estadounidenses contra el gobernador con licencia. Ni Rocha Moya ni la dirigencia estatal de Morena han ofrecido una réplica pública detallada a los señalamientos ni a las palabras de la presidenta al cierre de esta edición.
El episodio remite a otros casos de la historia política mexicana en los que gobernadores solicitaron licencia y los congresos locales debieron nombrar sustitutos en medio de presiones políticas. Durante décadas de hegemonía priista, la definición del relevo estatal solía negociarse dentro del propio partido antes de someterse a la votación legislativa, un patrón que la alternancia posterior a 2000 y la actual composición plural de los congresos han modificado, aunque la decisión sigue recayendo en las mayorías legislativas locales.
Al debate se ha sumado el caso del senador Enrique Inzunza, quien acumula 118 días sin presentarse al Congreso de la Unión sin haber solicitado licencia formal, lo que ha reavivado la discusión sobre el control de asistencia y la transparencia en el ejercicio de los cargos de representación popular en Sinaloa y a nivel federal.
La suspensión del periodo extraordinario, sin nueva fecha, abre un compás de incertidumbre institucional que deberá resolverse antes de que corran los plazos para la organización de los comicios del próximo año. El desenlace en el Congreso estatal marcará la ruta hacia esa elección de gobernador, que las autoridades electorales deberán organizar en un estado donde la disputa por el control territorial ha condicionado en los últimos años tanto la gestión pública como la competencia político-electoral.
