De acuerdo con el documento publicado en el Diario Oficial de la Federación, la gasolina Magna recibirá un estímulo de $2.10 por litro, 58 centavos más que la semana previa; la Premium, de $1.35 por litro, con un incremento de $1.01, y el diésel, de $6.68 por litro, 68 centavos por encima del estímulo anterior. Con estos ajustes, la cuota de IEPS que efectivamente pagarán los automovilistas esta semana se reduce respecto a la anterior.
La Magna cobrará $4.59 por litro —equivalente al 68.55% de la cuota completa—, frente a los $5.17 de la semana pasada. La Premium pagará $4.30 por litro, el 76.1% de la cuota total, contra $5.31 previos. El diésel apenas cargará $0.67 por litro, el 9.22% de la cuota íntegra, cuando la semana anterior fue de $1.36.
Un amortiguador que Hacienda ajusta cada semana
El mecanismo de estímulos fiscales al IEPS de combustibles funciona como amortiguador entre la volatilidad del mercado internacional de crudo y el precio al consumidor final. Cuando los precios de referencia suben, Hacienda incrementa el estímulo —es decir, reduce la parte del impuesto que se cobra— para evitar que el alza se traslade de forma completa a las estaciones de servicio en territorio nacional. El esquema se actualiza semanalmente mediante publicación en el Diario Oficial de la Federación, lo que permite una respuesta ágil sin necesidad de modificar la ley del propio impuesto, cuya reforma requeriría aprobación del Congreso de la Unión.
El detonante de este ajuste se ubica en Oriente Medio, donde Estados Unidos e Irán reanudaron enfrentamientos militares en el marco de un conflicto que ya se prolonga por siete meses. Los ataques estadounidenses de esta semana, que habrían causado decenas de muertos y heridos, entre ellos civiles iraníes, representaron según los reportes disponibles los enfrentamientos más violentos entre ambos países desde julio.
El impacto se reflejó de inmediato en los mercados petroleros. Los futuros del crudo Brent cerraron el viernes en 92.68 dólares por barril, con un alza de 76 centavos equivalente a 0.8%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) terminó en 91.48 dólares, con una ganancia de 18 centavos o 0.20%. En el acumulado semanal, el Brent avanzó 7.6% y el crudo estadounidense casi 10%, en un contexto donde las rutas de suministro en la región siguen afectadas por el conflicto.
La mezcla mexicana de exportación, indicador de referencia para las ventas de Petróleos Mexicanos (Pemex), cerró el viernes en 90.94 dólares por barril, un alza de 20 centavos o 0.22% respecto al cierre previo. Este indicador es también referencia para las finanzas públicas, dado que el precio del petróleo forma parte de los supuestos macroeconómicos del paquete económico anual que se somete al Congreso de la Unión.
En Estados Unidos el efecto ha sido más severo: los precios promedio del diésel alcanzaron máximos históricos, con un galón que costaba en promedio 5.85 dólares según datos de la American Automobile Association (AAA). El gobierno estadounidense sostiene que los flujos petroleros de Oriente Medio han regresado a niveles casi normales en semanas recientes, aunque analistas y servicios de seguimiento de buques petroleros advierten que las interrupciones en el suministro persisten de forma significativa. A ello se suma la presión de los ataques ucranianos contra refinerías rusas, en un escenario que ha alimentado las advertencias sobre el efecto en la inflación y los costos de financiamiento estatal en distintos países.
En el mercado interno, los precios al consumidor mostraron un comportamiento mixto en la semana previa al nuevo ajuste. Según datos de la plataforma PETROIntelligence, el precio promedio nacional de la gasolina Premium subió 2 centavos, a 28.58 pesos por litro; el diésel se mantuvo estable en 27.02 pesos por litro, y la gasolina Magna bajó un centavo, a 23.68 pesos por litro. El contraste entre el mayor estímulo fiscal y unos precios en el surtidor sin grandes movimientos refleja la función de contención que persigue el mecanismo.
El esquema de estímulos al IEPS ha operado como uno de los instrumentos más utilizados por Hacienda para contener la volatilidad de los combustibles frente a choques externos. Un antecedente comparable se registró durante 2022, cuando la invasión rusa a Ucrania disparó los precios internacionales del petróleo y la SHCP absorbió una proporción creciente del IEPS para evitar traslados directos al consumidor. El episodio actual en Oriente Medio reproduce ese patrón de intervención fiscal ante choques de oferta energética.
De cara a las próximas semanas, el comportamiento de los estímulos dependerá de la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y de su efecto sobre las rutas de suministro petrolero, particularmente en torno al estrecho de Ormuz, uno de los puntos de tránsito más sensibles del comercio energético mundial. La SHCP no ha anticipado si el nivel actual de estímulos se mantendrá, aumentará o se reducirá en la publicación correspondiente a la semana del 12 de septiembre, que se conocerá, como es costumbre, el viernes previo en el Diario Oficial de la Federación.