Delgado explicó que ha estado en contacto con el rector Leonardo Lomelí desde que surgieron las primeras inconsistencias. "Hemos estado en contacto con el rector Lomelí desde que se empezó a tener esta información. Me comentó la conformación de un consejo técnico para evaluar y tener un diagnóstico de lo que había sucedido", señaló el secretario. El titular de la dependencia precisó que la SEP no intervendrá directamente en la resolución, sino que se mantendrá a la espera de las determinaciones de la propia universidad: "Están evaluando qué medidas se tomarán. Estamos ahí para apoyar en lo que sea necesario", afirmó.
La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó esa postura durante su intervención en la mañanera y subrayó el carácter autónomo de la casa de estudios como razón para no pronunciarse sobre las posibles soluciones. "La UNAM es una institución autónoma y con mucho prestigio. Le corresponde encontrar las alternativas para resolver este problema y brindar certidumbre a las y los jóvenes que presentaron el examen", expresó la mandataria.
Qué faculta a la UNAM a resolver el caso por sí sola
La autonomía universitaria está reconocida en la fracción VII del artículo 3o. constitucional, incorporada mediante la reforma publicada en 1980, que otorga a las universidades autónomas por ley la facultad de gobernarse, organizarse y administrarse a sí mismas, así como de fijar los términos de ingreso, promoción y permanencia de su personal y de sus estudiantes. Ese marco jurídico explica por qué tanto la SEP como la Presidencia han evitado emitir directrices sobre cómo debe resolverse el caso y se han limitado a ofrecer respaldo institucional, dejando en manos del rector y sus órganos internos la conducción del proceso.
El subsecretario de Educación Superior de la SEP, Ricardo Villanueva, ofreció el detalle técnico más amplio sobre el origen de las anomalías. Según explicó, las autoridades universitarias detectaron un comportamiento atípico en los resultados que amerita revisar tanto el componente tecnológico como el académico. "Hay un comportamiento atípico que debe ser observado. Se revisará tanto el componente tecnológico como la parte académica de los reactivos", indicó.
El funcionario aclaró que el proceso de admisión 2026 se aplicó por primera vez mediante una plataforma virtual con herramientas de inteligencia artificial diseñadas para detectar posibles conductas de fraude académico. No obstante, matizó que el cambio de modalidad no implica por sí mismo la existencia de una irregularidad y recordó que otras instituciones de educación superior han implementado con éxito exámenes de admisión en línea, por lo que el formato digital no representaría, en su visión, un problema estructural. El comité técnico, añadió, analizará integralmente el proceso para determinar el origen de las anomalías y definir las medidas correspondientes.
La UNAM había informado previamente, a través de sus canales oficiales, la suspensión temporal de trámites e inscripciones mientras se esclarecen los hechos, y reforzó sus mecanismos de vigilancia sobre el proceso de admisión. Hasta el momento no ha ofrecido una explicación pública detallada sobre la naturaleza exacta de las anomalías ni sobre el número de exámenes o aspirantes afectados.
El caso incide sobre uno de los procesos de admisión de mayor demanda del país: cada año la UNAM recibe a cientos de miles de aspirantes para un número limitado de lugares en sus licenciaturas, lo que convierte cualquier irregularidad en un asunto de alto impacto social, dado que de sus resultados depende el acceso a educación superior gratuita para decenas de miles de jóvenes. La institución no es ajena a controversias en torno a su gobierno interno: el conflicto estudiantil de 1999-2000, originado por un intento de modificar las cuotas y las reglas de permanencia, derivó en una huelga de casi diez meses que paralizó la universidad y se resolvió sin intervención directa del gobierno federal, en apego a la misma autonomía que hoy invocan la SEP y la Presidencia.
El consejo técnico conformado por el rector Lomelí tiene la tarea de emitir un diagnóstico que permita determinar el origen del comportamiento atípico y, en su caso, definir las acciones a seguir. Ninguna medida concreta —repetición del examen, revisión individual de resultados cuestionados u otra alternativa— ha sido confirmada oficialmente por la universidad.
La incertidumbre sobre el calendario de inscripciones afecta la planeación del ciclo escolar 2026-2027, tanto para quienes resultaron seleccionados como para quienes aguardan los resultados definitivos. Hasta la fecha de esta publicación, la UNAM no ha anunciado una nueva fecha para reanudar el trámite y la SEP reiteró que continuará el diálogo institucional con la rectoría conforme avancen las conclusiones del consejo técnico, sin adelantar plazos ni escenarios sobre el desenlace del caso.