El hecho de mayor despliegue tuvo lugar cerca de un estadio deportivo en la cabecera municipal de Angostura, donde un grupo de personas armadas atacó a elementos del ejército. Los militares respondieron al fuego e iniciaron una persecución que terminó con el choque de la camioneta en la que viajaban los presuntos agresores. En el lugar murieron dos civiles y una tercera persona fue detenida; el personal castrense aseguró armas de fuego, cargadores y cartuchos, según la información disponible. Las autoridades judiciales iniciaron los primeros peritajes para determinar las circunstancias del enfrentamiento.
En la capital del estado, sobre la avenida Aquiles Serdán, en la colonia Miguel Alemán —en el segundo cuadro de Culiacán—, dos hombres fueron atacados a balazos por personas que viajaban en motocicleta y que lograron huir sin ser identificadas. El modo de operación, con tiradores en motocicleta que atacan y se dan a la fuga, es uno de los más recurrentes en la entidad y se asocia a disputas entre células del crimen organizado.
En la sindicatura de San Pedro, en el municipio de Navolato, fue asesinado a tiros Julián Rosario N., de 44 años, quien se dedicaba a la venta de mariscos. De acuerdo con los primeros reportes, los responsables también viajaban en motocicleta. Los cuerpos de emergencia que acudieron al lugar confirmaron que la víctima no presentaba signos vitales y trasladaron el cuerpo al Servicio Médico Forense para las diligencias correspondientes.
En el municipio de Mazatlán se reportaron al menos tres hechos de violencia el mismo día. En uno de los puentes que cruzan la Maxipista Mazatlán-Culiacán, en el tramo hacia el poblado El Recreo, fue localizado el cuerpo de un hombre con varios impactos de bala, cuya identidad no ha sido dada a conocer. Autoridades de seguridad también fueron alertadas de un enfrentamiento entre grupos rivales en la colonia Juárez, sin que se localizara a los responsables ni se reportaran heridos o detenidos. Además, una vivienda ubicada en la avenida de la Luna, del fraccionamiento Villa del Sol, fue atacada a balazos, con daños en fachada, puertas y ventanas, sin que trascendieran personas lesionadas.
Una fractura criminal que dispara los homicidios
Sinaloa atraviesa desde septiembre de 2024 una escalada de violencia vinculada a la fractura interna del Cártel de Sinaloa, tras la detención en EU de Ismael «El Mayo» Zambada y uno de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán. El enfrentamiento entre las facciones conocidas como «Los Chapitos» y «La Mayiza» ha dejado, de acuerdo con reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, un repunte sostenido de los homicidios dolosos en la entidad respecto a los niveles previos a esa ruptura, así como cientos de personas desaparecidas.
El gobierno estatal, encabezado por el gobernador Rubén Rocha Moya, ha sostenido que la estrategia de seguridad conjunta con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional ha permitido reducir homicidios frente a los picos registrados a finales de 2024, aunque reconoce que persisten brotes de violencia en municipios como Culiacán, Navolato y Mazatlán. Rocha Moya retomó recientemente el cargo tras una licencia, con el compromiso, dijo, de «cumplir con el mandato de las y los sinaloenses».
La Secretaría de Seguridad Pública estatal no ha emitido hasta el momento un comunicado detallado sobre los seis hechos registrados este fin de semana. La Fiscalía General del Estado sería la instancia encargada de integrar las carpetas de investigación por los homicidios dolosos y por el ataque armado contra la vivienda en Mazatlán.
El artículo 21 constitucional establece que la seguridad pública es una función a cargo de la Federación, las entidades federativas y los municipios en sus respectivos ámbitos de competencia, marco que explica la coordinación —no exenta de fricciones— entre la Sedena, la Guardia Nacional y las corporaciones estatales y municipales en operativos como el registrado en Angostura.
Del «culiacanazo» a la disputa actual
El precedente más citado por especialistas en seguridad para entender la dinámica actual es el «culiacanazo» de octubre de 2019, cuando un operativo fallido para detener a Ovidio Guzmán López derivó en un despliegue armado del Cártel de Sinaloa por toda la capital, lo que obligó al gobierno federal a liberarlo. Aquel episodio marcó un punto de inflexión en la percepción sobre la capacidad del crimen organizado para disputar el control territorial frente al Estado en la entidad.
La violencia en Sinaloa ha sido tema recurrente en la mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha defendido la estrategia de seguridad federal basada en la atención a las causas y la coordinación con los gobiernos estatales, mientras que legisladores de oposición en el Congreso de la Unión han pedido comparecencias del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana para exponer resultados concretos en la entidad.
De cara a los próximos días, se espera que la Fiscalía General del Estado de Sinaloa dé a conocer avances en las carpetas de investigación abiertas por los homicidios de Culiacán, Navolato y Mazatlán, así como el estatus legal de la persona detenida en Angostura. La evolución de la violencia en la entidad seguirá siendo objeto de seguimiento por parte de organizaciones civiles y de los reportes mensuales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.