La letra B, según la información de Toyota, hace referencia a un mecanismo de freno motor. A diferencia de la posición D, que permite al auto avanzar con soltura, la B genera una retención adicional que hace que el vehículo disminuya la velocidad de forma progresiva, como si el conductor estuviera frenando levemente sin tocar el pedal.
En autos con motor de combustión interna a gasolina, la B suele traducirse en un freno motor: aporta mayor retención en el avance, de modo que el vehículo avanza paulatinamente. El resultado es un descenso más controlado, particularmente útil en tramos con desnivel.
El funcionamiento cambia en los autos híbridos. En estos modelos, la posición B no solo retiene el avance, sino que además recarga las baterías del sistema eléctrico cuando se activa esa retención. Según la documentación de Toyota, al colocar la transmisión en B no intervienen los frenos convencionales, sino que se ejecuta un fenómeno conocido como «repulsión electromagnética».
Dicho fenómeno consiste en que, conforme más se acercan los imanes del motor-generador eléctrico al rotor, se genera un campo magnético que provoca un mayor esfuerzo de giro. Ese esfuerzo adicional produce la sensación de frenado en el avance del vehículo, sin que actúen directamente los frenos convencionales.
La misma lógica aplica a los autos eléctricos. En estos modelos, la letra B también activa el freno motor y simultáneamente funciona como generador para la batería, recargándola antes de retomar la marcha convencional.
Un aspecto que suele generar confusión entre los conductores es que, tanto en híbridos como en eléctricos, basta con levantar el pie del acelerador para que el vehículo recargue energía en sus baterías. Sin embargo, al colocar la palanca en la posición B se obtiene una retención mayor, lo que lleva más energía a las baterías.
Por esa razón, Toyota recomienda evitar el uso de la posición B en terrenos llanos, donde no aporta un beneficio adicional frente a la posición D, y reservarla para bajadas pronunciadas, en las que se requiere que el vehículo avance a menor velocidad.
En el caso de vehículos eléctricos e híbridos, el uso de la marcha B es igualmente recomendable en descensos pronunciados: además de avanzar a baja velocidad, permite aprovechar la inercia del propio auto para recuperar energía y recargar las baterías del sistema eléctrico, sin necesidad de conectarse a una estación de carga.
Ante la diversidad de nomenclaturas que conviven hoy en las palancas de cambios, conviene que los conductores consulten el manual del propietario de su vehículo, ya que el comportamiento de la letra B puede variar entre marcas y modelos, incluso dentro de la misma categoría de motorización.