La llamada de Cerdán no ha traído buenas noticias. El secretario de Organización del PSOE, que a esa hora esperaba junto a Adriana Lastra el AVE de las 20:30 con destino Sevilla, ha informado al presidente de que el último sondeo interno entre secretarios provinciales arroja un dato que cambia todos los cálculos: el bloque favorable al congreso federal extraordinario ha escalado del 38% registrado esta tarde al 41% tras la incorporación formal de Javier Lambán, expresidente de Aragón y hombre con peso específico en la federación aragonesa. Lambán se ha sumado al bloque crítico con un mensaje en el grupo de secretarios generales autonómicos a las 18:50 que no admitía ambigüedad: el partido necesita renovarse y el congreso es el instrumento democrático para hacerlo.
El 41% puede parecer un porcentaje insuficiente para derribar una dirección, pero en la aritmética interna del PSOE es un número devastador. Los estatutos del partido establecen que un tercio de la militancia — el 33,3% — puede forzar la convocatoria de un congreso extraordinario si presenta una solicitud firmada ante el comité federal. El bloque crítico supera ese umbral en casi ocho puntos, lo que significa que Ferraz ya no puede recurrir al argumento de que la convocatoria carece de base estatutaria. La única estrategia disponible es la dilación: los estatutos exigen un mínimo de sesenta días entre la convocatoria formal y la celebración del congreso, lo que empujaría la fecha al menos hasta finales de julio. Pero incluso ese plazo es un arma de doble filo, porque sesenta días de campaña interna en pleno verano, con la sentencia del Koldo en los tribunales y la crisis del Hondius en los telediarios, podrían convertir el congreso en un juicio público al sanchismo.
En Sevilla, la noche ha sido de trabajo intenso. María Jesús Montero ha cenado en un restaurante del barrio de Triana con Juan Espadas y los secretarios provinciales de Huelva, Cádiz, Córdoba y Málaga — las cuatro provincias más pobladas y, por tanto, las que aportan más delegados al congreso federal. Según fuentes presentes en la cena, Montero ha distribuido un borrador de siete páginas titulado «Propuesta de renovación para un PSOE del siglo XXI» que incluye tres pilares: primarias abiertas para todos los cargos orgánicos, un nuevo modelo de financiación territorial del partido y un código ético que impida la acumulación de más de dos mandatos consecutivos en cualquier cargo.
El documento de Montero no menciona a Sánchez ni pide su dimisión explícitamente, pero cualquier lector mínimamente versado en política interna del PSOE entiende que las tres propuestas son incompatibles con la continuidad del actual secretario general. Las primarias abiertas obligarían a Sánchez a competir contra otros candidatos en un proceso que, dadas las encuestas internas, tendría un resultado incierto. El nuevo modelo de financiación reduciría el poder de Ferraz sobre las federaciones. Y el límite de mandatos afecta directamente a un líder que lleva ocho años al frente del partido y que necesitaría una excepción estatutaria para volver a presentarse.
Desde Toledo, Emiliano García-Page ha dado un paso más en la escalada. A las 19:00, su equipo ha remitido por correo electrónico a todas las federaciones del PSOE una ponencia de diecisiete páginas que lleva por título «Por un PSOE de puertas abiertas: ponencia programática para el 42 Congreso Federal». La ponencia de Page es más agresiva que el borrador de Montero en al menos tres puntos: propone la elección directa del candidato a la Presidencia del Gobierno mediante primarias de toda la militancia — no solo de los delegados —, exige una auditoría externa de las cuentas del partido de los últimos cinco años y plantea la creación de un comité de ética independiente con capacidad de veto sobre las candidaturas.
La diferencia entre los documentos de Montero y Page revela la tensión interna del propio bloque crítico. Montero busca una transición ordenada que la coloque como candidata natural a la sucesión: su perfil de ministra de Hacienda, su victoria en las primarias andaluzas de 2023 y su capacidad para dialogar con todas las familias del partido la convierten en la opción de consenso. Page, en cambio, representa al sector más rupturista, el que quiere no solo cambiar al líder sino reformular el modelo de partido desde los cimientos. La convivencia entre ambos sectores será el principal desafío del congreso, si es que llega a celebrarse en los términos que los críticos exigen.
En Moncloa, la reunión de emergencia se ha prolongado más allá de las 22:00. La jugada permitiría a Sánchez presentarse como el líder que impulsa la renovación del partido sin ponerla en manos de los barones, pero tiene un riesgo evidente: si los críticos rechazan la fórmula y exigen primarias abiertas, el presidente quedaría retratado como el obstáculo a la renovación que dice defender.
Pilar Alegría, que ha participado en la reunión por videollamada desde Zaragoza, ha aportado un dato que ha enfriado el optimismo de Bolaños: la federación aragonesa, que ella misma lideró hasta 2023, ha girado completamente hacia el bloque crítico con la incorporación de Lambán. Aragón aporta el 4,2% de la militancia total del PSOE, un porcentaje pequeño pero simbólico, porque la federación aragonesa fue la primera que apoyó a Sánchez en las primarias de 2017 contra Susana Díaz. Que ahora sea también la primera en pedir su renovación cierra un ciclo que los analistas comparan con la caída de González en 1997: entonces, como ahora, la erosión empezó por la periferia y terminó llegando al centro.
Santos Cerdán y Adriana Lastra han subido al AVE de las 20:30 con destino Sevilla sabiendo que su misión tiene pocas probabilidades de éxito. El encargo de Ferraz es claro: negociar con Espadas un aplazamiento de la reunión del comité de la federación andaluza prevista para mañana miércoles a las 17:00, con el argumento de que la sentencia del caso Koldo — que se dictará el jueves a las 10:00 — debe ser el centro de atención del partido y no las luchas internas. Pero Espadas ha anticipado esa jugada y ha cerrado la puerta con una frase que ha circulado por todos los grupos de WhatsApp del partido: la reunión se celebrará porque los militantes andaluces no van a esperar a que Madrid les diga cuándo pueden hablar.
La noche avanza y en Ferraz las luces de la tercera planta permanecen encendidas. Un equipo de seis personas — tres del gabinete de Cerdán y tres del área de comunicación — trabaja en un documento que fuentes internas describen como un contraataque preventivo: un informe de gestión que resuma los logros del Gobierno en los últimos tres años y que pueda presentarse ante el comité federal como argumento para retrasar el congreso. El problema es que el informe incluye entre sus logros la gestión de fondos Next Generation, precisamente el programa que el Tribunal de Cuentas acaba de poner bajo sospecha con la apertura de diligencias informativas por el desvío de 2.389 millones de euros. El detalle ilustra la trampa en la que se encuentra la dirección del PSOE: cada argumento defensivo se convierte en un nuevo frente de ataque.
Lo que ocurra mañana miércoles en Sevilla determinará el ritmo de la crisis para las próximas semanas. Si Cerdán logra aplazar la reunión — algo que nadie en el partido da por probable —, Sánchez ganará tiempo pero pagará un precio altísimo en credibilidad interna. Si la reunión se celebra y la federación andaluza aprueba formalmente la solicitud de congreso federal, el proceso se pondrá en marcha de forma irreversible y Ferraz tendrá que elegir entre sumarse o resistir. Y si, como sugieren las fuentes más pesimistas de Moncloa, la sentencia del Koldo el jueves agrava la presión hasta un punto insoportable, Sánchez podría verse obligado a adelantarse con una convocatoria propia que transforme el congreso en un plebiscito sobre su liderazgo. Las tres opciones conducen al mismo destino: un congreso antes del verano. La única diferencia es quién controla el relato.
En la calle San Vicente de Sevilla, las luces de la sede del PSOE-A siguen encendidas a las 22:00. En la segunda planta de Moncloa, también. En Toledo, Page ha colgado en su perfil de Instagram una foto de su ponencia impresa junto a una taza de café con el pie «Trabajando para el futuro del PSOE». En Valencia, Puig ha publicado un hilo en X explicando las razones de su apoyo al congreso. En Zaragoza, Lambán ha dado una entrevista a la cadena SER en la que ha dicho que el PSOE necesita un líder que mire hacia adelante, no hacia los tribunales. La noche de las cinco condenas no se refiere solo a las sentencias judiciales que se acumulan sobre el Gobierno: también a las condenas internas que los propios socialistas están dictando contra la dirección de su partido.


