El crecimiento se concentra en las variedades Marvel, Clemolito y flor de corte, comercializadas en distintas presentaciones y tamaños para adaptarse tanto a la venta mayorista como al consumo doméstico, según el comunicado de la dependencia. El cultivo se extiende por los pueblos de San Luis Tlaxialtemalco, San Gregorio Atlapulco, Santiago Tepalcatlalpan y Santiago Tulyehualco, zonas tradicionalmente dedicadas a la floricultura dentro del suelo de conservación del sur y oriente de la ciudad.
La Sedema atribuyó parte del repunte al trabajo de la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (DGCORENADR), que opera el programa Altépetl Bienestar. El esquema otorga apoyos económicos, técnicos y en especie a las familias floricultoras, con el objetivo de fortalecer la actividad agrícola en el suelo de conservación frente a la presión de la mancha urbana sobre estas zonas.
La dependencia capitalina también destacó el impulso a alianzas comerciales que vinculan directamente a los productores con empresas e instituciones, sin intermediarios, un esquema que busca mejorar el margen de ganancia para las familias floricultoras en un producto con alta estacionalidad y demanda concentrada en pocas semanas del año.
Para la comercialización, la Sedema habilitó puntos de venta directa en los mercados de plantas Madreselva, Palacio de la Flor, Campo 7, Cuemanco, Cuemanquito y Acuexcomatl, donde la ciudadanía puede adquirir las flores sin pasar por intermediarios comerciales. La dependencia puso a disposición un mapa en línea para ubicar el punto de venta más cercano.
Adicionalmente, del 16 de octubre al 2 de noviembre se instalará la tradicional venta de cempasúchil sobre Paseo de la Reforma, en un horario de 08:00 a 16:00 horas, donde la población podrá adquirir flores directo del suelo de conservación. La instalación anual en una de las avenidas más transitadas de la capital busca facilitar el acceso a quienes no pueden desplazarse hasta las alcaldías productoras.
El cempasúchil, cuyo nombre proviene del náhuatl y cuyo uso ritual en las ofrendas de Día de Muertos se remonta a la época prehispánica, forma parte de una tradición que las administraciones capitalinas han vinculado a la conservación del suelo agrícola del sur de la ciudad, en la misma línea que programas sociales recientes como la inauguración de la novena Utopía en Milpa Alta con 190 mdp de inversión.
La Sedema no precisó cifras de empleo generado ni el valor económico total de la producción de 2026 en el comunicado difundido, aunque reiteró que la meta de casi 10 millones de plantas representa el volumen más alto registrado desde que comenzó a documentar este cultivo en 2019.