|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

PP, Vox y cuatro acusaciones ultras duplican la petición de prisión para David Sánchez y reclaman seis años

También han aumentado la solicitud de pena de cárcel de tres a cuatro años para Miguel Ángel GallardoDavid Sánchez niega haber influido en la contratación de su amigo y afirma que no intervino en el…

Por Redacción de El Hemiciclo· Madrid·
2 min de lectura
Comentarios

También han aumentado la solicitud de pena de cárcel de tres a cuatro años para Miguel Ángel GallardoDavid Sánchez niega haber influido en la contratación de su amigo y afirma que no intervino en el… otro medio.

Las acusaciones sostenidas por el Partido Popular, Vox y cuatro asociaciones de orientación ultraconservadora han duplicado su petición de pena de prisión para David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, elevándola de tres a seis años en el marco del procedimiento que investiga su contratación por la Diputación Provincial de Badajoz. Para Miguel Ángel Gallardo, presidente de la institución extremeña durante el período investigado, las mismas acusaciones han incrementado la petición de tres a cuatro años de privación de libertad. Ambas elevaciones constituyen un paso formal dentro de la instrucción que obliga al juez competente a ponderar esas pretensiones antes de decidir si la causa pasa a la fase de juicio oral.

Peticiones de pena y su peso jurídico

La solicitud de seis años de prisión para David Sánchez supera el umbral de cinco años que el Código Penal español fija como frontera para la inhabilitación especial para el ejercicio del sufragio pasivo y el acceso a la función pública, lo que confiere a esa cifra una carga jurídica específica más allá de su valor cuantitativo. Para Gallardo, la petición de cuatro años se sitúa por debajo de ese límite pero implica, de prosperar, penas accesorias de inhabilitación para cargo público. En cualquier caso, las peticiones de las acusaciones son pretensiones procesales, no condenas: la resolución final corresponde en exclusiva al tribunal competente tras el juicio oral, si la causa llega a esa fase.

Para Miguel Ángel Gallardo, el incremento de un año adicional —de tres a cuatro— refleja la valoración que las acusaciones hacen de su posición como máximo responsable de la Diputación durante el período en que se produjo la contratación investigada. Las diputaciones provinciales son entidades locales reguladas por la Ley 7/1985, Reguladora de las Bases del Régimen Local, y la creación de plazas de nueva planta o de libre designación en su seno está sujeta a fiscalización previa de los órganos de intervención y, en último término, al control externo del Tribunal de Cuentas. El alcance de la responsabilidad de Gallardo en la decisión que originó el procedimiento constituye uno de los ejes centrales del debate judicial.

La acusación popular: base constitucional y uso político

La acusación popular está reconocida en el artículo 125 de la Constitución Española de 1978 y desarrollada en los artículos 101 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que permite a cualquier ciudadano o persona jurídica española ejercer la acción penal por delitos públicos sin necesidad de ser víctima directa. Su uso ha sido recurrente en causas de alta relevancia política durante las últimas décadas: organizaciones de distinto signo ideológico la emplearon en el caso Gürtel —que derivó en la condena del PP como partícipe a título lucrativo en la sentencia del Tribunal Supremo de 2018— y en los procedimientos vinculados al procés catalán, entre otros. El Tribunal Supremo ha matizado en diversas resoluciones el alcance de esta figura y los límites de su legitimación activa, sin cuestionar su constitucionalidad.

En el presente caso ejercen la acusación popular, junto a PP y Vox como partidos con representación parlamentaria, cuatro organizaciones identificadas como de orientación ultraconservadora. La coincidencia de ambas formaciones de la oposición en una causa que afecta al entorno directo del presidente del Gobierno sitúa el procedimiento en el terreno, frecuente en la democracia española, donde lo judicial y lo político se solapan. La legitimidad constitucional de la figura no está en cuestión, pero su activación en causas de alta visibilidad reabre de manera recurrente el debate sobre los límites entre fiscalización legítima del poder y uso instrumental del proceso penal.

La posición de David Sánchez y el derecho de réplica

David Sánchez ha negado de forma expresa, según consta en el procedimiento, haber ejercido influencia alguna en su propia contratación por parte de la Diputación de Badajoz y ha afirmado que no intervino en el proceso administrativo que derivó en su nombramiento. Su defensa sostiene, por tanto, que la contratación fue un acto autónomo de la institución del que él no fue parte activa. Las acusaciones, por su parte, defienden la tesis contraria: que los hechos investigados presentan indicios suficientes de responsabilidad penal para ambos investigados, lo que justifica a su juicio no solo mantener sino incrementar las peticiones de pena respecto a sus escritos iniciales.

El material disponible no recoge argumentos técnicos adicionales de la representación legal de Sánchez ni de Gallardo más allá de la negación expresa de los hechos imputados. Tampoco constan declaraciones públicas de las cuatro asociaciones acusadoras que precisen los fundamentos jurídicos concretos del incremento solicitado. La instrucción judicial es, en esta fase, el espacio donde esos argumentos se dirimen.

Precedente: el caso Gürtel y la acusación popular frente al PP

El uso de la acusación popular en causas que implican a dirigentes o entornos de partidos gobernantes tiene en España un precedente relevante en el caso Gürtel. En aquel procedimiento, iniciado en 2009 por la Audiencia Nacional, diversas acusaciones populares sostuvieron durante años la persecución penal de una red de corrupción vinculada al PP en varias comunidades autónomas. La sentencia del Tribunal Supremo de 17 de mayo de 2018 condenó al PP como partícipe a título lucrativo y abrió la vía a la moción de censura que desalojó al Gobierno de Mariano Rajoy. Aquel precedente ilustra tanto la eficacia potencial de la figura como su capacidad para generar consecuencias políticas de primer orden, aunque los hechos y las partes del caso Sánchez-Gallardo son sustancialmente distintos.

Marco normativo y fases procesales pendientes

El procedimiento se rige por la Ley de Enjuiciamiento Criminal y, en lo relativo a la contratación investigada, por la Ley 7/1985 de Bases del Régimen Local y la normativa de función pública aplicable a las entidades locales. La elevación de las peticiones de pena por parte de las acusaciones se produce dentro de la fase de instrucción, que precede a la apertura del juicio oral. El juez instructor deberá resolver si los hechos investigados presentan indicios penales suficientes para dictar auto de apertura de juicio oral o, alternativamente, decretar el sobreseimiento provisional o libre de la causa. Si la instrucción concluye con apertura de juicio, seguirá la fase intermedia de calificación provisional, en la que cada parte formalizará sus escritos de acusación y defensa, y finalmente el juicio oral con práctica de prueba.

Plazos y próximas resoluciones

El material disponible no precisa en qué fase procesal exacta se encuentra el procedimiento en el momento de publicarse esta información ni cuál es el calendario estimado para las resoluciones del instructor. La defensa y las acusaciones disponen aún de oportunidades para incorporar nuevas pruebas y argumentos en cada una de las fases que restan. La resolución sobre la apertura o no de juicio oral será el siguiente hito determinante: de ella dependerá si las peticiones de seis y cuatro años de prisión llegan a ser sometidas a enjuiciamiento o si la causa queda archivada antes de ese momento.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Tribunales →Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo