El incidente afectó la circulación sobre uno de los ejes viales de mayor tránsito de la capital. Las autoridades recomendaron a los automovilistas evitar la zona y permitir el paso de los vehículos de emergencia mientras se retiraban los residuos que cayeron sobre el carril de circulación. Hasta el momento no se reportan personas lesionadas ni atrapadas, y tampoco se informó de personas evacuadas, debido a que el inmueble se encontraba desocupado.
Al lugar arribaron integrantes de las Unidades de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de las alcaldías Benito Juárez y Miguel Hidalgo, que trabajan en la revisión de la estructura y en el retiro de los materiales. Como medida preventiva acudió una ambulancia del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) y elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos apoyaron en las labores de atención.
La titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México, Myriam Urzúa, confirmó que no se reportan personas afectadas por el incidente. La funcionaria precisó que, al tratarse de un inmueble desocupado, no se activó protocolo alguno de evacuación de vecinos o transeúntes.
Personal especializado continúa con la evaluación del inmueble para determinar las condiciones de seguridad de lo que queda de la estructura y las causas que provocaron el desplome parcial. Ese diagnóstico técnico será determinante para decidir si procede una demolición controlada o si se requieren obras de contención adicionales sobre el predio.
Peritajes de la Fiscalía capitalina
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México será la encargada de realizar los peritajes correspondientes para esclarecer las causas y las condiciones en que se encontraba el inmueble al momento del derrumbe. Esos dictámenes resultan relevantes no solo para fines de protección civil, sino porque de ellos podría derivarse la determinación de responsabilidades administrativas o penales si se acreditara negligencia en el mantenimiento o la vigilancia del predio.
En la Ciudad de México, la normativa de gestión integral de riesgos y de desarrollo urbano obliga a los propietarios de inmuebles en riesgo estructural a mantenerlos en condiciones seguras y a ejecutar obras de demolición o refuerzo cuando así lo determine la autoridad. El incumplimiento puede derivar en sanciones administrativas que van de multas a la clausura o a la ejecución de la demolición por parte de la propia autoridad, con cargo al propietario.
El hecho de que el edificio llevara cerca de dos décadas abandonado abre interrogantes sobre el estado de otros inmuebles desocupados en la capital, muchos con daños estructurales acumulados por falta de mantenimiento. La Ciudad de México quedó marcada por los sismos del 19 de septiembre de 1985 y del 19 de septiembre de 2017, este último con edificaciones colapsadas y decenas de inmuebles catalogados posteriormente como de alto riesgo, lo que llevó a las autoridades locales a reforzar los censos de construcciones vulnerables.
Mientras se desarrollan los trabajos de evaluación y limpieza, se prevé que la circulación sobre el Viaducto Miguel Alemán mantenga afectaciones parciales en los carriles laterales en dirección al oriente, a la espera de que las autoridades concluyan la revisión estructural y determinen si es necesario acordonar de forma prolongada el tramo cercano a la calle Minería.
El caso quedará sujeto al resultado de los peritajes de la Fiscalía capitalina, que deberán establecer si existió responsabilidad de los propietarios o administradores del inmueble en el incumplimiento de las obligaciones de mantenimiento y seguridad estructural previstas en la normativa vigente de la Ciudad de México.