De acuerdo con la denuncia, el filme llegó a las instalaciones de Netflix en Hollywood como parte de un proceso habitual en la industria: los estudios y plataformas de streaming reciben copias de proyectos terminados para evaluar su distribución o la compra de derechos. Días después de la entrega, la compañía notificó a los productores que había sido sustraída «una buena cantidad» de discos duros de sus oficinas en Los Ángeles, entre ellos el que contenía 'Fortitude', según cita la demanda.
Afram sostiene que invirtió más de 45 mdd en la producción, un thriller bélico cuya realización tomó siete años. Al momento del extravío, el filme se encontraba en negociaciones para su venta a distribuidores, por lo que la pérdida del material —una copia sin las protecciones de cifrado que suelen exigirse en este tipo de entregas— habría comprometido tanto la operación comercial como la propiedad intelectual de la obra.
La demanda plantea que Netflix se negó a precisar si presentó una denuncia formal ante las autoridades por el robo o si contrató a alguna empresa de seguridad para intentar recuperar los discos duros. Esa falta de transparencia, según el planteamiento legal, habría dejado a los productores sin certeza sobre el paradero del material ni sobre las gestiones realizadas para resguardarlo.
Del lado de la plataforma, un vocero de Netflix rechazó que la compañía deba asumir el riesgo por la pérdida de una película «distribuida sin las medidas de seguridad estándar de la industria», según un comunicado citado por el portal especializado Deadline. La empresa no ha detallado si existe una investigación policial en curso vinculada al robo.
Un litigio sobre negligencia y custodia de material
El proceso, radicado en una corte federal de California, deberá determinar en primer lugar si Netflix incurrió en negligencia al resguardar el material entregado por los productores y, en segundo, si la plataforma tiene obligación de compensar por la pérdida de una copia que, según su defensa, no cumplía con los protocolos de seguridad exigidos. La ausencia de cifrado en copias entregadas para revisión no es inusual en la industria, pero eleva el riesgo en caso de robo o filtración, como alegan los demandantes que ocurrió con 'Fortitude'.
El monto reclamado —al menos 105 mdd— supera con amplitud los 45 mdd que Afram dice haber invertido, diferencia que la demanda atribuiría a las pérdidas por oportunidades comerciales frustradas ante la interrupción de las negociaciones de distribución que estaban en curso.
Litigios por pérdida o filtración de materiales no son inéditos en Hollywood. Casos notorios de sustracción de contenido, como la filtración masiva de correos y proyectos derivada del ciberataque a Sony Pictures en 2014, evidenciaron la vulnerabilidad de los estudios en el manejo de material sensible, aunque pocas disputas de este tipo han alcanzado cifras de indemnización comparables a las que reclama el productor.
Netflix, con presencia comercial en más de 190 países y una base de suscriptores que la mantiene entre las plataformas de streaming dominantes a escala global, no ha ofrecido cifras sobre el total de discos duros sustraídos en el robo reportado en sus oficinas de Los Ángeles ni sobre otros proyectos eventualmente afectados además de 'Fortitude'.
El desenlace podría tardar meses o incluso años, según si las partes optan por una negociación extrajudicial o si el caso avanza hasta la fase de juicio ante el tribunal federal californiano. Mientras tanto, la suerte comercial de 'Fortitude' permanece en entredicho, pues la pérdida de la única copia sin cifrar habría interrumpido las negociaciones de distribución vigentes al momento del incidente.