La figura del coordinador estatal es, de acuerdo con los estatutos internos de Morena, el primer peldaño de un mecanismo escalonado: quien resulte designado coordinador se convierte después en precandidato del partido a la gubernatura y, superado ese filtro interno, en candidato registrado ante las autoridades electorales. El partido ha empleado ese modelo en procesos anteriores para ordenar sus disputas internas antes de que el INE abra formalmente la competencia.
Aguascalientes, Campeche y Colima son las tres primeras entidades donde el partido hace pública esta definición. La dirigencia nacional no ha precisado el calendario completo para el resto de los estados que renovarán gubernatura en 2027, aunque el anuncio de este martes marca el arranque de una secuencia que se prolongará conforme el CEN cierre sus consultas internas.
El proceso arranca tras un fin de semana álgido para el partido, marcado por el breve regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa. Rocha, actualmente con licencia, es acusado por el gobierno de Estados Unidos de haber mantenido nexos con el crimen organizado para ganar su campaña y posteriormente en el ejercicio del cargo.
El caso no se limita al gobernador con licencia. Otros nueve funcionarios de su administración han sido señalados por presuntamente recibir sobornos del Cártel de Sinaloa a cambio de permitirles operar con libertad, filtrarles información sobre operativos federales y omitir su persecución. Algunos de esos funcionarios ya enfrentan procesos judiciales, según el material disponible.
La dirigencia de Morena explicó que la decisión de Rocha Moya de retomar el cargo fue completamente personal, que no consultó al partido y que este no estaba enterado. La aclaración buscó desmarcar al CEN de una determinación que generó fricciones inmediatas dentro de la propia bancada morenista.
En ese mismo fin de semana, legisladores y gobernadores del partido en el gobierno llamaron a Rocha Moya a actuar con cordura y madurez y a no reincorporarse al gobierno de Sinaloa mientras las investigaciones en su contra —tanto en México como en Estados Unidos— permanezcan abiertas. El episodio expuso una tensión pública poco frecuente en las filas morenistas.
El contraste entre ambos frentes —el llamado a la prudencia hacia Rocha Moya y el arranque de la carrera por las gubernaturas— se produce cuando la relación bilateral con EU en materia de seguridad y crimen organizado ha ganado peso en la agenda pública. El desenlace de las indagatorias sobre el gobierno sinaloense se perfila como un factor que podría condicionar la estrategia electoral del partido en esa entidad.
El mecanismo de coordinadores estatales no es una invención reciente. A lo largo de su historia, el PRI —hegemónico durante siete décadas hasta la alternancia de 2000— recurrió a designaciones centralizadas de candidaturas, práctica que le valió la etiqueta del "dedazo"; el PAN y otras fuerzas han empleado consultas a las bases o encuestas para ordenar sus definiciones internas. La diferencia en el caso de Morena es que buena parte de la decisión se concentra en el CEN y en la Comisión Nacional de Elecciones, encabezadas por Montiel Reyes y Hernández Mora, respectivamente.
El calendario aprobado por el INE fija el 10 de septiembre de 2026 como fecha de inicio formal del Proceso Electoral 2026-2027. A partir de ese momento, los partidos deberán ajustarse a los plazos y reglas que marca la legislación electoral para el registro de precandidaturas, los periodos de precampaña y la postulación final de candidaturas ante las autoridades electorales locales y federales.
Otras fuerzas con representación en el Congreso de la Unión —PAN, PRI y Movimiento Ciudadano— no han hecho anuncios equivalentes hasta el momento. En días recientes, el emecista Luis Donaldo Colosio Riojas advirtió sobre una concentración de poder en el país y llamó a su partido a fungir como contrapeso del gobierno, según difundió el propio dirigente.
De cara a los próximos meses, el foco estará en si Morena logra completar la designación de coordinadores en el resto de las entidades sin nuevas fricciones internas y en el rumbo de las investigaciones que involucran al gobierno de Sinaloa. El calendario del INE marca el 10 de septiembre como el hito inmediato que abrirá formalmente la disputa por las gubernaturas de 2027.