Maffeo, que apenas lleva tres semanas como jugador valencianista, asumió parte de la responsabilidad del mal arranque pero también apeló a la mala fortuna como factor del bache. «Está cayendo todo del otro lado. Obviamente, nosotros, si está pasando tanto, también tenemos parte de toda la responsabilidad. Lo bueno es que el fútbol es rápido, el martes tenemos una final, una guerra. Hay que salir ahí como eso», declaró el futbolista tras el partido.
El argentino salió también al paso de los rumores sobre una posible fractura interna en el vestuario que estaría presionando para la salida de Corberán. El lateral respaldó públicamente al entrenador y reivindicó la cohesión del grupo por encima de las especulaciones.
«Estamos todos en el mismo barco. Ya no es que leas, sino que te llegan cosas de fuera. Eso nos perjudica a todos. A mí me parece un gran míster como persona y como técnico. Ahí vamos a muerte con él, es decir, es nuestro capitán. Si me tengo que hundir, me hundiré con él, pero con todos mis compañeros, y soy el primero que me hundiré», afirmó Pablo Maffeo, lateral del Valencia.
La goleada encajada frente al Barcelona desató la indignación de una parte del valencianismo, que se concentró a las puertas del estadio para pedir explicaciones a la cúpula del club y al banquillo. En ese contexto, Maffeo optó por dirigirse directamente a la grada con un mensaje de autocrítica y de reclamo de respaldo.
«Estamos jodidos, pero los necesitamos. Sé que es difícil pedirlo y que estarán muy enfadados. Yo soy el primero que los entiende. Al final somos los que somos, que al final de temporada, si quieren, nos reunimos todos y nos mandan todos a la mierda, así de claro, y nos pegan de hostias, pero que ahora estemos todos juntos, porque el bien nuestro es el bien suyo, y el bien suyo es el bien nuestro», dijo el lateral.
El precedente del Mallorca y Olympiakos
La irrupción de Maffeo como voz visible del vestuario contrasta con lo ocurrido este verano, cuando el jugador prometió permanencia en el Mallorca tras el descenso del conjunto balear a Segunda División. «Tengo contrato aquí y si me tengo que quedar, pues me quedaré para el año que viene volver a Primera División. Y si pasa, me dejaré todo para subir», había asegurado entonces.
Semanas más tarde, el futbolista firmó por el Olympiakos griego para disputar la Champions League bajo las órdenes de José Luis Mendilíbar, dejando atrás la categoría de plata española pese a su compromiso público. «Voy a un súper equipo, creo que lo necesitaba desde hace tiempo. Espero que volvamos pronto a Primera», declaró sobre su salida del Mallorca. Ese antecedente ha alimentado el escepticismo de parte de la afición ante sus nuevas palabras de compromiso.
El Valencia, que no ha sumado su primera victoria tras cinco jornadas disputadas, afronta el próximo compromiso el martes, un partido que Maffeo calificó de «final» y «guerra», con Corberán aún en el banquillo pese a los rumores sobre su continuidad. La jornada arrancó esta semana con la Champions 2026-27 y su nuevo formato de liga de 36 equipos, la competición a la que el lateral saltó tras dejar el Mallorca.

