Universal Pictures difundió la cifra como un hito para el estudio y para el propio Nolan. La clasificación R en Estados Unidos restringe el acceso de menores sin acompañamiento de un adulto y, con ello, suele limitar el potencial de taquilla de una cinta frente a producciones familiares o de superhéroes con clasificación más permisiva, lo que vuelve inusual que un título con esa etiqueta encabece los registros de recaudación.
El estreno mundial de "La Odisea" alcanzó los 264 mdd en su primer fin de semana, la mejor apertura en la carrera de Nolan, por encima incluso de "Oppenheimer", su anterior producción, ganadora de siete premios Óscar en 2024, entre ellos mejor película y mejor director.
La producción tuvo un presupuesto estimado en 250 mdd y fue filmada íntegramente con cámaras IMAX de 70 milímetros, un formato que exige una logística de rodaje y distribución más costosa, pero que Nolan ha defendido de manera reiterada como una experiencia visual superior para el espectador de sala grande. Con esta cifra de taquilla, la cinta también se posicionó como el estreno más alto de la historia bajo ese formato, según el propio estudio.
El elenco está encabezado por Matt Damon como Ulises —Odiseo en la tradición griega—, rey de Ítaca, cuyo periplo de regreso a casa tras la Guerra de Troya narra la epopeya atribuida a Homero. Lo acompañan Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong'o, Zendaya, Charlize Theron, Elliot Page, Jon Bernthal y John Leguizamo, un reparto que combina figuras de franquicias comerciales con actores de trayectoria en cine de autor.
Del récord de "Deadpool" al antecedente de "Oppenheimer"
La marca que ahora ostenta "La Odisea" pertenecía a "Deadpool & Wolverine", la cinta de Marvel Studios protagonizada por Ryan Reynolds y Hugh Jackman que en 2024 alcanzó los 1,338 mdd apoyada en el humor autorreferencial y la nostalgia por personajes de cómic. El contraste de géneros es notable: mientras aquel título se sostuvo en una franquicia consolidada, "La Odisea" recurre a un texto fundacional de la literatura occidental y a una escala de producción que evoca el cine épico de mediados del siglo XX.
El precedente inmediato en la trayectoria de Nolan es "Oppenheimer" (2023), sobre el físico que lideró el desarrollo de la bomba atómica en el Proyecto Manhattan, que se interpretó entonces como prueba de que un drama histórico sin elementos de fantasía o acción convencional podía sostener una campaña comercial global. "La Odisea" superó esa cifra de apertura con un relato igualmente alejado del cine de superhéroes.
El desempeño de la cinta se inscribe en un fenómeno más amplio: el de las producciones concebidas como eventos para atraer al público de vuelta a las salas en una era dominada por el streaming. Nolan ha sido uno de los directores que con mayor consistencia ha logrado ese objetivo, desde "Interstellar" (2014), distribuida por Warner Bros., hasta su reciente colaboración con Universal Pictures.
El peso de las salas de gran formato en México
En México, la distribución de producciones IMAX ha cobrado relevancia con la expansión de salas de formato grande en cadenas como Cinépolis y Cinemex, presentes en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, lo que ha permitido a los estudios estadounidenses capturar una porción de la taquilla en estrenos de gran formato. Universal Pictures no ha detallado, hasta el momento, cuánto de esa recaudación corresponde al mercado mexicano ni al resto de América Latina.
La cinta continúa en exhibición en salas comerciales, por lo que la cifra difundida podría no ser definitiva. Su consolidación dependerá de los reportes que en las próximas semanas publiquen las plataformas especializadas en seguimiento de taquilla, así como de la evolución de su desempeño en mercados donde aún no concluye su ventana de exhibición en cines.
El caso reabre el debate sobre la vigencia de la sala de cine frente al streaming, en un contexto en que plataformas como Netflix, Max y Disney+ compiten por el mismo público que antes dependía casi exclusivamente de la experiencia presencial. La apuesta de Nolan por el formato IMAX y por ventanas de exhibición extendidas en salas ha sido, en ese sentido, parte de una estrategia declarada del director para sostener el consumo cinematográfico en pantalla grande.