El cambio se produciría de forma abrupta tras un otoño marcado por temperaturas muy por encima de lo habitual en gran parte del territorio peninsular. Ese calor persistente ha calentado la superficie del Mediterráneo, un factor que los meteorólogos vinculan con la intensidad que pueden alcanzar los episodios de lluvia torrencial en las próximas jornadas.
El portavoz de la Aemet ha apuntado al mecanismo que explicaría la virulencia del episodio previsto, en referencia a cómo el agua caliente alimenta la convección y favorece precipitaciones más intensas y concentradas en poco tiempo.
"Hay mucha energía acumulada en el mar por las temperaturas récord", señaló el portavoz de la Aemet.
El organismo traslada la recomendación de prestar atención a la evolución de los avisos oficiales a medida que se acerque el fin de semana, una llamada a la prudencia que se repite en los episodios de dana desde que el fenómeno se instaló en el vocabulario común tras la catástrofe de Valencia de octubre de 2024, que dejó más de dos centenares de muertos.
"Hay que seguir las actualizaciones de los avisos y las alertas de las autoridades de protección civil", pidió el portavoz de la Aemet.
La dana, acrónimo de depresión aislada en niveles altos, se forma cuando una bolsa de aire frío en altura queda desconectada de la circulación general y entra en contacto con aire cálido y húmedo en superficie, generando tormentas que pueden descargar en pocas horas el equivalente a varios meses de lluvia. Las autoridades autonómicas de protección civil activan los planes de emergencia territorial cuando la Aemet emite avisos de nivel naranja o rojo.
La sucesión de dos de estos sistemas en un intervalo corto no es inédita en el Mediterráneo occidental, aunque coincide con el calentamiento progresivo de las aguas marinas. El episodio se enmarca en una atención reforzada hacia la gestión de emergencias meteorológicas, un ámbito en el que comunidades autónomas y Estado han revisado protocolos de coordinación tras sucesivos episodios de lluvias extremas.
La Aemet insiste en que la magnitud final del fenómeno dependerá de su evolución en las próximas horas y mantiene la recomendación de consultar las actualizaciones oficiales antes de cualquier desplazamiento en las zonas potencialmente afectadas.


