El impacto se produjo en una jugada en la que el portero del Andorra, Jesús Owono, chocó con De Miguel. La gravedad de la caída llevó a los servicios médicos a inmovilizar al jugador sobre el terreno de juego antes de retirarlo en camilla, en una escena que precipitó la decisión de no reanudar el partido ya en el tiempo añadido.
Las muestras de apoyo de clubes y futbolistas de Primera y Segunda se sucedieron nada más conocerse la suspensión. El Castellón, líder de la categoría y club en el que De Miguel militó tres temporadas y media, fue de los primeros en pronunciarse: «Desde el CD Castellón enviamos todo nuestro ánimo y fuerza a Jesús de Miguel. Esperamos que todo quede en un susto. Pronto estarás de vuelta, Jesús».
A ese mensaje se sumaron otros clubes de Segunda como Cádiz, Córdoba, Oviedo, Sabadell, Valladolid, Eldense, Leganés, Albacete y Ceuta, además del propio Andorra, testigo directo de lo ocurrido.
La UD Las Palmas, máximo rival histórico del Tenerife en el fútbol canario, trasladó también su apoyo: «Desde la UD Las Palmas enviamos todo nuestro cariño y apoyo a Jesús de Miguel. Deseamos de corazón su pronta recuperación. ¡Mucho ánimo!».
El equipo grancanario disputaba su partido de la jornada 12 poco después de conocerse lo sucedido en el estadio tinerfeño. Al término del encuentro, su delantero Jesé Rodríguez, que comparte oficio con De Miguel, le dedicó unas palabras.
«Antes que nada quería mandarle mucho ánimo y mucha fuerza. Mandarle mucho ánimo a él y su familia. Espero que se recupere bien y pronto», declaró Jesé Rodríguez, delantero de la UD Las Palmas.
El respaldo no se limitó a la categoría de plata. El Real Madrid, a través de sus redes oficiales, emitió un mensaje de apoyo al jugador del Tenerife: «Todo nuestro apoyo y mucha fuerza para Jesús de Miguel en estos momentos tan complicados. Desde el Real Madrid C. F. le deseamos una pronta recuperación».
El gesto del club blanco, ajeno a la categoría y al choque directo con los protagonistas del lance, da cuenta de la dimensión que ha alcanzado el caso dentro del fútbol español, más allá de la pugna de la jornada en competiciones como la que atraviesa el Barcelona antes de recibir al Alavés en el Camp Nou.
El fútbol español guarda en la memoria episodios parecidos de conmoción en los estadios, como el paro cardiaco que sufrió el futbolista del Sevilla Antonio Puerta sobre el césped del Sánchez-Pizjuán en agosto de 2007 y que acabó con su vida días después, un recuerdo que vuelve a aflorar cada vez que un jugador cae gravemente durante un partido.
El Tenerife no ha difundido más detalles sobre la evolución clínica de su jugador más allá del parte que lo describe como «estable dentro de la gravedad» tras su ingreso en la unidad de cuidados intensivos.
