La evacuación del buque MV Hondius concluyó a las 14:47 del domingo en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, con los 138 pasajeros desembarcados mediante cinco lanchas de búsqueda y rescate que operaron en rotación durante la ventana de condiciones marítimas favorables. Seis de los evacuados permanecen ingresados en la Unidad de Atención a Pacientes en Aislamiento (UATAN). La operación se produjo en el mismo marco temporal en que la Organización Mundial de la Salud elevó la cepa Andes a fase 4 pandémica y en que las autoridades sanitarias registraron un tercer caso sospechoso en Alicante con vínculo epidemiológico al paciente de Barcelona.
La operación y sus condiciones de ejecución
Las cinco lanchas SAR realizaron turnos continuos aprovechando una ventana meteorológica que las autoridades marítimas describieron como la última disponible antes del deterioro previsto a partir del lunes. La evacuación por medios marítimos intermedios, sin atraque directo del buque, responde al protocolo estándar cuando la declaración de cuarentena sanitaria impide el amarre convencional. Una vez en tierra, tres aeronaves militares iniciaron un puente aéreo desde el aeropuerto de Tenerife Sur para repatriar a los 138 pasajeros a sus respectivos países de origen. Las autoridades no han detallado las nacionalidades del pasaje ni los destinos de los vuelos.
Seis ingresados en la UATAN
Los seis pasajeros ingresados en la UATAN se encuentran en aislamiento conforme al protocolo de contención aplicable a agentes con potencial pandémico. Las Unidades de Atención a Pacientes en Aislamiento son instalaciones hospitalarias de alta contención habilitadas en España para tratar casos de enfermedades de declaración obligatoria de máxima gravedad; su activación implica coordinación entre el Ministerio de Sanidad, las comunidades autónomas y los centros hospitalarios de referencia. Las autoridades no han facilitado información sobre el estado clínico de los seis pacientes ni sobre si han recibido diagnóstico confirmado de infección por la cepa Andes.
La OMS eleva la cepa Andes a fase 4
En paralelo a la evacuación, la Organización Mundial de la Salud declaró la fase 4 pandémica para la cepa Andes. En la escala de alerta pandémica de la OMS, la fase 4 implica que se ha constatado transmisión sostenida entre humanos con capacidad de causar brotes comunitarios, lo que obliga a los Estados miembros a activar sus planes nacionales de preparación y respuesta. Esta elevación de nivel sitúa el episodio del MV Hondius en un contexto que trasciende la emergencia marítima local y lo convierte en un nudo operativo dentro de una crisis sanitaria de escala internacional.
El vínculo entre Alicante y Barcelona
Un tercer caso sospechoso detectado en Alicante presenta conexión epidemiológica con el paciente de Barcelona, según la información disponible. La existencia de un hilo de transmisión entre dos provincias peninsulares, independiente del foco canario, sugiere que la cadena de contagio no está circunscrita al buque evacuado. Las autoridades sanitarias no han precisado la naturaleza del vínculo —contacto directo, trayecto compartido u otro nexo— ni si el caso alicantino ha sido ya confirmado o permanece bajo investigación.
Tensión en el puerto de Granadilla
Los trabajadores portuarios de Granadilla han amenazado con bloquear las instalaciones si se repite el atraque de buques sometidos a cuarentena sanitaria. La advertencia introduce una variable laboral y logística que podría condicionar la gestión de futuros buques afectados que operen en aguas del Archipiélago. El puerto de Granadilla de Abona, inaugurado progresivamente en la segunda década del siglo XXI como infraestructura de apoyo al tráfico de mercancías y a la actividad industrial del sur de Tenerife, no está concebido como puerto de pasajeros de uso habitual, lo que amplifica la sensibilidad de sus trabajadores ante operaciones de esta naturaleza.
Complejidad operativa sin precedente declarado
Las autoridades calificaron la evacuación como la operación de emergencia sanitaria marítima más compleja de la historia de España. La gestión simultánea de un buque en cuarentena, la extracción de pasajeros por medios intermedios, la habilitación de un puente aéreo militar y la activación de unidades hospitalarias de alta contención configura un escenario con pocos precedentes documentados en la experiencia reciente de Protección Civil y Salvamento Marítimo. El único antecedente de escala comparable en el ámbito internacional fue la gestión de los cruceros Diamond Princess y Greg Mortimer durante la pandemia de COVID-19 en 2020, aunque los protocolos y el contexto normativo difieren.
Próximas horas decisivas
El deterioro meteorológico previsto a partir del lunes elimina la posibilidad de nuevas operaciones marítimas de rescate en la misma zona a corto plazo. La atención se desplaza ahora hacia tres frentes abiertos: el seguimiento clínico de los seis ingresados en la UATAN y la eventual confirmación diagnóstica; la investigación epidemiológica del caso de Alicante y su relación con la cadena de Barcelona; y la respuesta institucional española a la declaración de fase 4 de la OMS, que exige la activación formal de los mecanismos previstos en el Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Gripe —marco normativo aplicable por analogía a otros agentes con potencial pandémico— y la coordinación con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC).


