El Departamento de Salud de Luisiana informó que nueve personas fueron diagnosticadas con la bacteria en lo que va del año, todas ellas hospitalizadas, de las cuales cinco fallecieron. La dependencia estatal señaló que la cifra rebasa el promedio histórico para esta temporada, que suele ubicarse en siete casos y una muerte durante el periodo de mayo a octubre.
En Florida, el primer deceso del año por esta causa se registró el 30 de julio en el condado de Palm Beach. El Departamento de Salud de ese estado reportó posteriormente un fallecimiento adicional en el condado de Marion, con lo que la entidad acumula 14 casos confirmados en 2026.
Vibrio vulnificus habita de forma natural en aguas costeras cálidas y saladas, particularmente en el golfo de México. Las infecciones ocurren principalmente cuando una persona expone una herida abierta al agua de mar o consume mariscos crudos, en especial ostras, que pueden concentrar la bacteria al filtrar grandes volúmenes de agua. Los casos se elevan de mayo a octubre, cuando las temperaturas son más cálidas.
El término "come carne" alude a que, una vez que la bacteria ingresa al torrente sanguíneo, produce lesiones cutáneas con ampollas, además de fiebre, escalofríos, presión baja, diarrea acuosa, cólicos estomacales, náuseas y vómito. El Departamento de Salud de Luisiana advirtió en un comunicado que las infecciones graves pueden requerir cuidados intensivos o la amputación de extremidades, y precisó que cerca de una de cada cinco personas con una infección muere, "a veces un día o dos después de enfermarse".
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EU (CDC, por sus siglas en inglés), cada año se reportan entre 150 y 200 infecciones de este tipo a nivel nacional, concentradas sobre todo en los estados que bordean el golfo de México, donde las temperaturas cálidas del agua favorecen la proliferación de la bacteria.
Un estudio del Departamento de Agricultura de EU (USDA) proyecta que los casos anuales podrían aumentar hasta 50% de forma progresiva hacia el año 2090, en comparación con el registro histórico previo a 1995, como consecuencia del calentamiento de las aguas costeras. El mismo análisis estima que ese incremento implicaría costos asociados por 6,100 mdd.
Las autoridades de ambos estados hicieron un llamado a la población a extremar precauciones: evitar el contacto con agua de mar cuando se presenten cortes o raspones y cocinar adecuadamente los mariscos antes de consumirlos, en particular durante las temporadas de mayor calor, cuando la concentración de la bacteria en aguas costeras tiende a incrementarse.
El material disponible no detalla la situación en México, aunque las autoridades de EU ubican la mayor incidencia de este patógeno precisamente en los estados que colindan con el golfo de México, cuerpo de agua compartido con el litoral mexicano.
Las autoridades sanitarias de Luisiana y Florida no han precisado si prevén medidas adicionales de vigilancia epidemiológica más allá de los monitoreos estacionales ya establecidos. Ambos estados mantienen sistemas de reporte activo de casos durante los meses de mayor temperatura, que se extienden hasta octubre, periodo en el que se espera que puedan sumarse nuevos contagios según la evolución de las temperaturas del mar.