El Hemiciclo ha tenido acceso al protocolo completo de evacuación, un documento de 47 páginas clasificado como «reservado» que el Estado Mayor de la Defensa distribuyó a las 02:00 de la madrugada a los mandos de la operación. El protocolo, denominado «Operación Calima», establece seis fases que deben completarse en un máximo de 14 horas, desde las 07:00 hasta las 21:00, con un margen de contingencia de cuatro horas adicionales si las condiciones meteorológicas obligan a suspender temporalmente las operaciones de desembarco.
La Fase 1, ejecutada entre las 07:00 y las 08:30, contempla la evacuación de los 30 pasajeros más graves — aquellos con síntomas activos de hantavirus — en dos tandas de 15 personas. Los evacuados son trasladados en lanchas de desembarco militares desinfectadas entre cada viaje, vestidos con EPI nivel 4 y acompañados por dos enfermeros militares por lancha. Al llegar al muelle de Granadilla, los pacientes pasan por un túnel de descontaminación portátil de ocho metros antes de ser clasificados por el equipo de triaje del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Los más graves son derivados directamente a la UCI portátil del buque hospital Galicia, anclado a 200 metros del muelle.
La Fase 2, prevista entre las 09:00 y las 12:00, evacuará a los pasajeros asintomáticos que han tenido contacto estrecho con infectados. Son 87 personas que serán trasladadas al Hotel Sandos San Blas de Costa del Silencio, requisado por el Gobierno de Canarias para servir como centro de cuarentena. El hotel ha sido acondicionado con zonas de aislamiento, desinfección UV-C en todos los conductos de ventilación y un laboratorio PCR portátil con capacidad para 150 muestras diarias. Los pasajeros cumplirán 14 días de cuarentena con seguimiento médico cada ocho horas.
Las Fases 3 a 5 abordan la evacuación del resto de pasajeros y tripulantes — otros 230 personas aproximadamente — en tandas de 30 a lo largo de la tarde. La Fase 6, la última, contempla la descontaminación completa del buque mediante nebulización de peróxido de hidrógeno al 7% en todos los compartimentos, un proceso que requiere 72 horas y que dejará al Hondius inutilizable como crucero hasta que un equipo de verificación de la OMS certifique que no quedan restos biológicos viables del virus.
El octavo fallecido, cuya identidad El Hemiciclo ha podido confirmar, se llamaba Ingrid Halvorsen, tenía 68 años, era profesora jubilada de biología marina de la Universidad de Tromsø y había embarcado en el Hondius en Ushuaia el 2 de abril para cumplir un sueño que arrastraba desde su juventud: recorrer el pasaje de Drake y pisar la Antártida. Halvorsen murió a las 03:20 de la madrugada de una neumonía hemorrágica bilateral complicada por fallo renal agudo. Su marido, Erik Halvorsen, de 72 años, permanece hospitalizado en la enfermería del buque con síntomas moderados. La muerte de Halvorsen eleva la tasa de mortalidad del brote al 13,8%.
Pero la revelación más significativa de la investigación de El Hemiciclo no es el protocolo de evacuación sino lo que precedió a la crisis. Este medio ha tenido acceso a correos electrónicos internos de Oceanwide Expeditions — el operador holandés del Hondius — que demuestran que el médico de bordo, el doctor Klaus Werheimer, recomendó el aislamiento de los primeros pasajeros con síntomas compatibles con hantavirus el 3 de mayo, apenas 48 horas después de que el buque abandonara las aguas antárticas. La dirección de Oceanwide rechazó la recomendación dos veces: la primera el 3 de mayo, alegando que los síntomas eran compatibles con una gripe estacional; la segunda el 5 de mayo, cuando ya había un caso confirmado, argumentando que el aislamiento «provocaría pánico entre los pasajeros y dañaría la reputación de la compañía».
El doctor Werheimer insistió por tercera vez el 6 de mayo, cuando los casos confirmados ascendían a tres y el primer pasajero había fallecido. Esta vez, la dirección de Oceanwide autorizó el aislamiento, pero tres días de retraso en un buque cerrado con 350 personas significan tres días de transmisión potencial de un virus que la OMS clasifica como de «alta transmisibilidad persona a persona» en su variante Andes. Los epidemiólogos consultados por El Hemiciclo estiman que entre el 60% y el 80% de los contagios posteriores al tercer caso podrían haberse evitado si el aislamiento se hubiera implementado el 3 de mayo.
La responsabilidad legal de Oceanwide Expeditions es ahora objeto de una investigación preliminar de la Fiscalía holandesa, según fuentes judiciales de La Haya. Si se demuestra que la empresa rechazó deliberadamente una recomendación médica que habría reducido la propagación del virus, las familias de los fallecidos podrían iniciar acciones penales por homicidio imprudente en los Países Bajos — donde Oceanwide tiene su sede social — y acciones civiles en los países de nacionalidad de cada víctima. El precedente del Diamond Princess, donde la naviera Princess Cruises llegó a un acuerdo extrajudicial de 100 millones de dólares con las familias de los fallecidos por COVID-19, sugiere que las indemnizaciones podrían ser multimillonarias.
El buque hospital Galicia llegó a las aguas de Tenerife al amanecer y ha desplegado su UCI portátil de 12 camas, conectada al sistema de ventilación con presión negativa que impide la propagación de patógenos aerotransportados. Los cuatro especialistas en enfermedades tropicales del Instituto de Medicina Preventiva de la Defensa ya han asumido la supervisión médica de la evacuación y han establecido un circuito de toma de muestras que permite confirmar o descartar la infección en un máximo de tres horas, frente a las ocho que requería el laboratorio del buque.
La OMS ha convocado una reunión extraordinaria del Comité de Emergencia para esta tarde a las 15:00 hora de Ginebra. El punto único del orden del día es evaluar si el brote del Hondius constituye una «emergencia de salud pública de importancia internacional» (ESPII) — la categoría más alta de alerta de la OMS, utilizada por última vez para la pandemia de COVID-19 en enero de 2020. Las fuentes de Ginebra consultadas por El Hemiciclo consideran que la declaración de ESPII es «prematura» dado que la transmisión en tierra está limitada a cuatro casos en los Países Bajos, pero admiten que la cepa Andes del hantavirus ha demostrado una capacidad de transmisión persona a persona que «no se había observado antes fuera de Sudamérica y que cambia el paradigma de evaluación de riesgo».
A las 08:30 de la mañana, cuando esta edición cierra, la primera tanda de evacuados ha completado el trayecto entre el Hondius y el muelle de Granadilla. Treinta personas envueltas en plástico blanco, sin rostro visible, bajaron de la lancha de desembarco con la lentitud de los astronautas que regresan de una misión espacial. La imagen, captada por los helicópteros de las televisiones que sobrevuelan la zona a la distancia mínima autorizada, es la postal más inquietante que ha producido la democracia española desde las UCI desbordadas de marzo de 2020. Y la evacuación acaba de empezar.


