El repunte llega después de que un frente atlántico rebajara los termómetros entre 6 y 10 grados a inicios de esta semana, devolviéndolos temporalmente a cifras propias de la época. Ese respiro ha resultado una excepción dentro de lo que la Aemet describe como una tendencia estructural iniciada hace décadas y que se está acentuando: las condiciones veraniegas comenzaron ya en primavera y se prolongan ahora, entrado septiembre.
"Las condiciones veraniegas empezaron en primavera y continúan ahora en otoño", constata la Agencia Estatal de Meteorología.
El verano de 2026 ha sido, según la Aemet, el más cálido desde que existen registros en España, con 61 días bajo ola de calor, muy por encima de las medias históricas de las últimas décadas. El organismo lo califica además como el más mortífero, con más de 5.000 fallecidos vinculados a las altas temperaturas, un balance que sitúa el periodo estival como punto de inflexión en el registro climático español.
A comienzos de este mes se batieron numerosos récords termométricos en distintas provincias. El aviso lanzado ahora precisa que el nuevo repunte no alcanzará esas cotas extremas, aunque la anomalía térmica seguirá siendo notable en la mayor parte del territorio a partir del domingo.
"No se alcanzarán temperaturas tan altas como las de comienzos de septiembre", señala la Aemet sobre el episodio previsto para el fin de semana.
El patrón de veranos que se dilatan más allá de sus fechas convencionales no es nuevo: la propia Aemet documenta desde hace años el adelanto de las condiciones estivales a la primavera, como recogió en 2019 al advertir de que el calor se prolongaba ya hacia el otoño. La consecuencia práctica es una temporada cálida que se extiende varios meses, con impacto directo en la agricultura, la gestión hídrica y la salud pública, especialmente entre la población de mayor edad.
El fenómeno se enmarca en un cambio climático que numerosos organismos internacionales documentan desde hace décadas, con España como uno de los territorios europeos más expuestos al aumento de temperaturas y a la mayor frecuencia de olas de calor. El verano no ha sido el único episodio extremo con derivadas sociales este año: la crisis migratoria de Ceuta, donde Robles admitió margen de mejora en el asalto del 30 de julio, copó parte de la agenda estival.
La Aemet mantiene el seguimiento del episodio previsto para el fin de semana, con especial atención a las zonas donde el contraste con los valores normales de la estación resultará más acusado.

