Bendodo sostuvo que la crisis de Ceuta "ha desnudado definitivamente la incapacidad y la nula gestión" del Gobierno de Pedro Sánchez y acusó al Ejecutivo de "resistir por resistir", de "estar por estar, no por gobernar". Calificó agosto como "el peor mes del sanchismo" y subrayó que, mientras "la soberanía nacional estaba en riesgo", el Gobierno "estaba de vacaciones".
El dirigente popular apuntó a las discrepancias internas del Ejecutivo, formado por PSOE y Sumar, al señalar que las versiones divergentes ofrecidas por los ministerios de Defensa e Interior sobre lo ocurrido en Ceuta evidencian, a su juicio, "un Gobierno a palos" incapaz de transmitir una "imagen de unidad". Para Bendodo, el origen de la situación está en lo que definió como el "gran fracaso" de la política diplomática del Ejecutivo, y ligó esa crisis a las tensiones que arrastra la coalición sobre la posición española respecto al Sáhara Occidental, un asunto recurrente entre los socios desde que el Gobierno modificó su postura sobre el conflicto en 2022 al respaldar el plan de autonomía marroquí.
El vicesecretario del PP denunció que "miles" de los inmigrantes irregulares que entraron en Ceuta durante este episodio "siguen en Ceuta, campando a sus anchas, generando inseguridad e insalubridad en las calles", y reclamó una "solución urgente" antes del inicio del curso escolar para garantizar "seguridad y normalidad". El PP exige que "todos los que entraron irregularmente tienen que volver" y que el Gobierno active "todas las vías diplomáticas o las que considere oportunas" para restablecer cuanto antes la normalidad.
De cara a la comparecencia de Sánchez, Bendodo le reprochó que acuda a la Cámara "arrastrando los pies", más de un mes después de las entradas. "El Gobierno nacional no se puede ir de vacaciones y Pedro Sánchez ha estado un mes de vacaciones dejando que esto avance", afirmó, para preguntarse a continuación: "¿Qué más tiene que pasar para que un presidente del Gobierno suspenda sus vacaciones?". Reclamó al presidente que ofrezca "soluciones y explicaciones", que responda a "cómo ha podido pasar esto" y que garantice que no volverá a ocurrir.
Sobre las concentraciones, el dirigente popular explicó que se plantean "a favor de Ceuta, de los ceutíes, y para reivindicar una solución urgente, de vuelta a la normalidad para esta ciudad". Insistió en que las movilizaciones "no son contra nadie", sino un gesto de respaldo a la población ceutí, y precisó que se activarán específicamente en los municipios gobernados por el PSOE si sus alcaldes no impulsan por su cuenta actos similares.
Un precedente que marca la relación con Rabat
La ciudad autónoma de Ceuta, frontera terrestre de la Unión Europea con Marruecos junto a Melilla, ha sido escenario histórico de episodios de presión migratoria vinculados al estado de las relaciones bilaterales entre Madrid y Rabat. El precedente más recordado es la crisis de mayo de 2021, cuando cerca de 8.000 personas entraron a nado o por el espigón fronterizo en apenas 48 horas, en un episodio que el Gobierno relacionó entonces con la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. La política migratoria en ambas ciudades autónomas ha sido fuente de fricción política recurrente entre los dos grandes partidos desde hace más de una década, con independencia del color del Ejecutivo de turno.
El Ejecutivo no había respondido este domingo punto por punto a las acusaciones de Bendodo sobre la supuesta descoordinación entre Defensa e Interior. En apariciones previas, el Gobierno ha defendido que la situación en Ceuta se encuentra bajo control y que los retornos se gestionan conforme a los cauces establecidos por la normativa de extranjería y los acuerdos bilaterales con Marruecos. La devolución de personas que acceden irregularmente al territorio está sujeta a la Ley de Extranjería y a los convenios de readmisión suscritos entre España y el país vecino, cuya aplicación depende en última instancia de la cooperación de las autoridades marroquíes.
La comparecencia del 3 de septiembre se ajusta al procedimiento parlamentario para las sesiones informativas del presidente del Gobierno ante el Pleno del Congreso, que pueden celebrarse tanto a petición de los grupos como a iniciativa propia del Ejecutivo para dar cuenta de asuntos de especial relevancia. La sesión constituirá el primer pulso parlamentario de calado del curso político tras el parón estival y concentrará previsiblemente las intervenciones de los grupos sobre la gestión de la crisis, la coordinación entre ministerios y el estado de la relación diplomática con Marruecos.
La relación con Rabat y la gestión de las fronteras exteriores han sido, desde la crisis diplomática de 2021-2022, uno de los ejes más sensibles de la política exterior española. Ceuta y Melilla, únicas fronteras terrestres de la UE en el continente africano, figuran de forma recurrente en el debate comunitario sobre la gestión de las fronteras exteriores. Con las concentraciones del 2 de septiembre y la comparecencia del día siguiente, la crisis de Ceuta se perfila como el primer gran campo de confrontación entre Gobierno y oposición al arrancar el nuevo curso político.


