El procedimiento atiende un supuesto concreto: que al revisar las líneas telefónicas asociadas a su CURP el usuario encuentre un número que no reconoce. En ese caso puede solicitar la desvinculación ingresando a la plataforma de su compañía —Telcel, AT&T, Movistar, Bait u otra— o acudiendo a una sucursal para recibir acompañamiento. Para iniciar el trámite debe ser titular o usuario de la línea y contar con una identificación oficial.
De acuerdo con el DOF, si una persona agota los tres intentos consecutivos sin lograr la desvinculación, el trámite se considera no realizado y el sistema envía una notificación indicando que debe esperar 15 minutos antes de volver a intentarlo. Se trata de una pausa temporal, no de un impedimento definitivo: una vez transcurrido ese lapso, el usuario puede reiniciar el procedimiento.
El mismo documento precisa que los cambios eliminaron el límite definitivo sobre la cantidad de intentos que una persona puede realizar para desvincular una línea. En su lugar se estableció el mecanismo de intentos consecutivos con periodos temporales de espera, con la intención declarada de reforzar la seguridad del proceso sin convertir un rechazo en un bloqueo permanente.
Qué no pueden exigir las compañías
Los lineamientos actualizados fijan restricciones explícitas para las empresas de telefonía con el objetivo de que no agreguen obstáculos al proceso. La primera es que ninguna compañía puede exigir al usuario que capture el número telefónico completo de la línea que busca retirar de su registro; basta con seleccionarla entre las que aparecen asociadas a su nombre.
Tampoco se permite solicitar claves de un solo uso enviadas por mensaje de texto —conocidas como OTP— como mecanismo adicional para autorizar la desvinculación. La finalidad expresada en el DOF es que el procedimiento pueda ejecutarse directamente desde las herramientas habilitadas por cada proveedor, sin capas de verificación añadidas.
Sobre la información visible, las plataformas de las compañías únicamente deberán mostrar los últimos cuatro dígitos de las líneas vinculadas al nombre del solicitante, de modo que este pueda identificar el número sin comprometer sus datos completos. En caso de acudir a una sucursal, el trámite también fue simplificado: las compañías deberán acompañar al usuario para que realice la gestión directamente en la plataforma correspondiente, en lugar de establecer un trámite presencial adicional.
El calendario de vinculación por terminación de número
En paralelo a las reglas de desvinculación, el registro mantiene un calendario escalonado para la vinculación de las líneas móviles según el último dígito del número. La primera fecha correspondió a las líneas cuyo último dígito es 0, con plazo hasta el 15 de agosto para completar la vinculación; después seguirán las que terminan en 1, y así sucesivamente en las semanas posteriores.
El propio registro telefónico arrastra un historial accidentado. Su antecedente inmediato, el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PANAUT), creado en 2021 mediante reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, quedó suspendido tras los amparos y la acción de inconstitucionalidad que llevaron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a invalidar en 2022 sus disposiciones, al considerar que vulneraban los derechos a la privacidad y a la protección de datos personales. Los lineamientos ahora publicados retoman la trazabilidad de líneas con mecanismos más acotados de exhibición de datos, como la limitación a los últimos cuatro dígitos.
Ese debate reproduce la tensión de fondo entre la trazabilidad de líneas —que las autoridades han vinculado al combate de la extorsión telefónica y el fraude— y las garantías que establece la legislación mexicana en materia de datos personales, incluida la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. El diseño de los intentos limitados y la exhibición parcial de dígitos busca situarse en ese punto de equilibrio.
Las compañías telefónicas quedan obligadas a adecuar sus plataformas digitales a los nuevos lineamientos y a capacitar al personal de sucursales para el acompañamiento que ahora exige el DOF en los trámites presenciales. Corresponderá a la autoridad reguladora vigilar el cumplimiento de estas disposiciones por parte de los concesionarios.
De cara a los próximos meses, el calendario de vinculación continuará avanzando por terminación numérica hasta cubrir el conjunto de líneas móviles, mientras el mecanismo de desvinculación —tres intentos consecutivos y pausa de 15 minutos— queda como la vía permanente para que cualquier usuario corrija un registro que no reconozca, sin perder de manera definitiva la posibilidad de hacerlo.