Saurina no es una figura nueva en la gestión operativa de WiZink: ya ejerció responsabilidades ejecutivas durante una etapa de transición anterior a la llegada de Nafaa en 2023, lo que la entidad presenta como garantía de continuidad frente a un cambio de cúpula que coincide con un momento sensible para el futuro accionarial del banco.
Unicaja comunicó en abril que realizaba análisis preliminares sobre una posible operación con WiZink, para lo que contrató a PwC como asesor financiero y a Uría Menéndez como asesor legal. Cinco meses después, no existe un acuerdo definitivo anunciado públicamente, aunque ambas entidades mantienen abiertas las conversaciones sobre una integración que reforzaría el negocio de crédito al consumo del banco malagueño.
Ese interés responde a una estrategia visible en las cuentas de Unicaja: durante el primer semestre de 2026 su crédito al consumo creció un 8,3% interanual, según los resultados semestrales publicados por la propia entidad. WiZink, especializado en tarjetas y financiación al consumo, encajaría en ese objetivo de crecimiento por la vía de una adquisición en lugar del desarrollo orgánico.
WiZink cerró el primer semestre de 2026 con 3,07 millones de euros de pérdidas, un 55% menos que en el mismo periodo del año anterior, lo que apunta a una mejora de sus números aunque el banco continúe sin alcanzar el equilibrio. El margen bruto se situó en 146,3 millones de euros, un 1,6% menos en términos interanuales.
Dentro de esa cifra, el margen de intereses retrocedió un 0,4%, hasta los 131 millones de euros, mientras que las comisiones netas cayeron un 10%, hasta los 14,8 millones. Son los indicadores que la entidad afronta en un contexto de tipos de interés y competencia en el crédito al consumo que ha presionado los márgenes de la banca especializada del sector.
Las fusiones y adquisiciones han redibujado el mapa bancario español desde la reestructuración posterior a 2012, cuando la crisis financiera dejó cajas intervenidas y absorbidas al calor del rescate europeo. La propia Unicaja se fusionó con Liberbank en 2021, en una de las últimas grandes operaciones domésticas, y el sector ha mantenido desde entonces la presión concentradora sobre entidades especializadas de menor tamaño.
La entidad ha evitado vincular públicamente la salida de Nafaa con las conversaciones sobre una eventual venta o fusión con Unicaja, y ha insistido en que el relevo obedece a motivos personales del hasta ahora consejero delegado. WiZink ha subrayado que Saurina asume sus nuevas funciones ejecutivas con un enfoque de continuidad respecto al plan estratégico vigente, sin que la operación corporativa en marcha condicione, según la entidad, la gestión ordinaria del banco.
Las conversaciones con Unicaja, iniciadas en abril con el nombramiento de PwC y Uría Menéndez como asesores, siguen sin acuerdo definitivo anunciado públicamente.

