El repunte se explicó principalmente por las actividades terciarias, que agrupan a los servicios y que, tras el estancamiento del mes previo, se expandieron 1.2% mensual, según el Inegi. Dentro de ese rubro destacó el crecimiento de los servicios de esparcimiento culturales y deportivos, con un avance de 5.2% mensual, el más alto entre las ramas medidas por el organismo.
Las actividades secundarias, donde se ubican las industrias, crecieron 0.5% mensual, con la construcción como la rama de mayor dinamismo, al aumentar 0.9%. En contraste, el sector primario —que incluye actividades agropecuarias, ganaderas, de caza y pesca— registró una caída de 1.1% mensual, su tercera contracción consecutiva.
El resultado colocó al tercer trimestre en mejor posición de la prevista, aunque desde el análisis privado se llamó a la cautela sobre la solidez de la recuperación.
"El mes de julio sitúa al tercer trimestre en una posición mucho más sólida de lo previsto; sin embargo, un mes de buenos resultados no basta para augurar una recuperación sostenida. Los indicadores adelantados —entre ellos las encuestas de confianza y los índices PMI— siguen apuntando a un crecimiento moderado a corto plazo, el gasto minorista ha perdido impulso y la actividad manufacturera continúa mostrando un comportamiento desigual", Andrés Abadía, economista en jefe para Latinoamérica de Pantheon Macroeconomics.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a cargo de Édgar Amador Zamora, ya había ajustado a la baja su proyección de crecimiento para este año, de un rango previo de entre 1.8 y 2.8% a uno de entre 1 y 2%. El recorte anticipó la cautela de las autoridades federales frente a un ejercicio marcado por una primera mitad débil, con abril y julio como los dos únicos meses de expansión relevante del IGAE.
El IGAE ofrece un seguimiento mensual de la actividad económica y funciona como antesala del Producto Interno Bruto trimestral, que el Inegi difunde por separado. Su lectura de julio confirma un patrón de recuperación desigual: los servicios como principal motor, la industria en avance moderado y el campo en terreno negativo por tercer mes.
La revisión a la baja de Hacienda no es inédita en el sexenio actual ni en los anteriores: las estimaciones de crecimiento oficiales suelen recortarse a lo largo del año conforme se acumulan los datos duros, un ajuste que el propio paquete económico anual incorpora al fijar el marco macroeconómico. Para el arranque del tercer trimestre, la señal es de dinamismo recuperado, pero todavía frágil, según los indicadores adelantados citados por Abadía.
