De acuerdo con el comunicado de la compañía, estos conductores realizaron en promedio 180 viajes al mes cada uno entre enero y junio de este año, cifra que la plataforma presenta como indicador de actividad laboral sostenida en ese segmento. La empresa no precisó qué proporción representan respecto al total de su flota en el país ni desglosó el dato por entidad federativa más allá de señalar a la capital y al Estado de México como las zonas de mayor concentración.
La plataforma añadió que estos conductores obtuvieron una calificación promedio de 4.80 sobre 5 estrellas por parte de los usuarios, con base en un análisis de 74,000 comentarios en los que la palabra más recurrente para describir el servicio fue "amable", seguida de menciones a un "excelente servicio". Se trata de datos proporcionados directamente por la empresa, sin verificación independiente de una autoridad laboral o estadística.
Entre los conductores citados por la empresa figura Inocencio Loranca, de 69 años. "Para mí, DiDi es mucho más que una forma de generar ganancias, es una oportunidad para mantenerme activo, tener independencia económica y seguir disfrutando de mi vida", declaró en el comunicado de la plataforma.
El dato se inscribe en la discusión sobre la situación laboral de las personas mayores en México y la región. Según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) citadas por la propia plataforma, para 2050 una de cada cuatro personas en Latinoamérica tendrá más de 60 años, lo que plantea retos crecientes para los sistemas de pensiones y los mercados laborales.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha documentado en distintas ediciones de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) que una proporción relevante de personas mayores de 60 años permanece económicamente activa, con frecuencia en la informalidad, ante la insuficiencia de las pensiones contributivas. El trabajo en plataformas no es exclusivo de este grupo, pero ha ofrecido una vía de ingreso flexible a quienes buscan complementar su retiro o carecen de uno.
La actividad de conductores y repartidores en plataformas digitales operó durante años bajo un esquema de figuras no asalariadas, sin relación laboral formal reconocida por la legislación federal. La reforma en materia de trabajo en plataformas digitales, publicada en el Diario Oficial de la Federación y de aplicación progresiva, estableció por primera vez el acceso al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para quienes superen un ingreso mínimo mensual, junto con mecanismos de seguridad social.
Organizaciones de conductores y especialistas en derecho laboral han señalado que la aplicación de esa reforma ha sido desigual y que persisten dudas sobre cómo se computan las prestaciones para trabajadores de edad avanzada, un grupo con mayores riesgos de salud y, por tanto, mayores necesidades de cobertura médica. Las plataformas, por su parte, han defendido el modelo de trabajo flexible como una alternativa de ingreso complementario y no como sustituto de un empleo formal.
El crecimiento reportado ocurre en un contexto de transformación demográfica acelerada. El Consejo Nacional de Población (Conapo) ha proyectado que la población de 60 años o más en el país aumentará de manera sostenida en las próximas décadas, patrón que ha llevado a instituciones públicas y privadas a replantear políticas de empleo, capacitación y protección social para adultos mayores.
La tensión entre envejecimiento y mercado laboral tiene antecedentes en las advertencias de la CEPAL sobre el "bono demográfico" y su reverso: el momento en que la proporción de personas en edad de trabajar comience a reducirse frente a la de adultos mayores, presionando sistemas de pensiones regionales con baja cobertura contributiva. En México, la discusión se remonta a la reforma de pensiones de 1997, que trasladó al régimen de cuentas individuales el ahorro para el retiro y cuyos primeros efectos en las tasas de reemplazo han alimentado el debate público en los últimos años.
No existen, por el momento, cifras oficiales del gobierno federal que corroboren de manera independiente el crecimiento reportado por la empresa, ni un desglose público sobre cuántos de estos conductores cuentan con afiliación al IMSS bajo el nuevo esquema. Tampoco se ha informado si la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ha dado seguimiento específico a este segmento etario dentro de sus tareas de fiscalización laboral.
De cara a los próximos años, el reto para las autoridades será doble: garantizar que la reforma de trabajo en plataformas se aplique de manera efectiva para todos los grupos de edad y diseñar políticas de protección social que respondan al envejecimiento proyectado por el Conapo y la CEPAL. Mientras tanto, cifras como las difundidas por la plataforma seguirán funcionando como termómetro parcial de una tendencia que, según los propios organismos, apenas comienza a manifestarse con fuerza en la región.