Netanyahu calificó de "cobardes morales" a quienes abandonaron la sala y añadió que los delegados que permanecieron sentados pero compartían el mismo sentir de los que se marcharon también deberían haberlo hecho, según el registro de su intervención ante la Asamblea General.
"Aquellos que permanecían en la sala pero compartían el mismo sentir de los que se fueron, también deberían marcharse", afirmó Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, ante la Asamblea General de la ONU.
El mandatario aprovechó su comparecencia para defender con firmeza las operaciones militares de su país en Gaza, Líbano e Irán, en un momento en que Israel ha sido objeto de reiteradas condenas internacionales por su conducta en el conflicto de Gaza. Una comisión de investigación de Naciones Unidas ha acusado a Israel de cometer genocidio contra la población palestina en el enclave, señalamiento que el gobierno israelí ha rechazado de manera categórica.
La guerra se desencadenó tras el ataque liderado por Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, en el que murieron cerca de 1,200 personas y 251 fueron tomadas como rehenes, según cifras difundidas por autoridades israelíes tras el ataque. Israel respondió con una campaña militar en Gaza que, de acuerdo con el Ministerio de Salud de ese territorio, ha dejado más de 73,920 muertos hasta la fecha.
La salida de delegados durante un discurso no es inédita en la tribuna de la Asamblea General. En septiembre de 2012, delegaciones occidentales abandonaron la sala durante la intervención del entonces presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, en rechazo a sus declaraciones sobre Israel, en un gesto de protesta similar al registrado este jueves.
El episodio se produce en la misma semana en que otros líderes mundiales han utilizado la tribuna para fijar posición sobre el orden internacional, como ocurrió cuando Xi Jinping llegó a Washington y pidió a Trump ser "socios, no rivales", o cuando el presidente argentino Javier Milei calificó a la ONU de "organización inútil" que alimenta una "casta de parásitos".
Los conflictos armados contemporáneos han alcanzado incluso a ciudadanos de países ajenos a las partes beligerantes: un informe oficial reciente contabilizó seis panameños muertos en la guerra entre Rusia y Ucrania, un recordatorio del alcance global de las guerras actuales.
