Jaqueline González explica que un magistrado resolvió el último amparo que mantenía detenida una de las audiencias del caso y confirmó la vinculación a proceso de los dos imputados, medida que no implica culpabilidad sino la continuación de la causa bajo supervisión judicial. La familia espera ahora que el juzgado fije una nueva fecha de audiencia para avanzar hacia la etapa de juicio.
Pese a las dos detenciones, la madre insiste en que ninguna ha aportado información sobre el paradero de la adolescente y responsabiliza a la propia familia del avance del expediente. "No me sirven dos detenidos, dos personas que estén mudos, que sigan sin decir nada de Kim", afirma González, quien recuerda que la familia asumió desde el primer día tareas de investigación que, a su juicio, correspondían a las autoridades mexiquenses.
La familia recorrió por su cuenta las posibles rutas que siguió la joven la tarde de su desaparición y recabó videos de las primeras horas posteriores al hecho, material que, según González, resultó determinante para las dos detenciones. "Si no hubiéramos hecho plantones, diligencias de esa magnitud, desafortunadamente no tendríamos nada, ni siquiera dos detenidos", sostiene.
"¿Quién se olvida de un hijo, quién se olvida de alguien que dio a luz? Tu vida se te para y obviamente no puedes avanzar hasta que ella regrese, no puedes trabajar, no puedes hacer absolutamente nada, no puedes descansar", relató Jaqueline Berenice González, madre de Kimberly Hilary Moya.
González cuestiona además la actuación de las autoridades durante la investigación y asegura que la familia recibió de manera tardía información sobre personas que habrían visto a la joven en el estado de Querétaro. Indica que ha recibido recursos de apoyo a víctimas, pero que estos no cubren las necesidades de las diligencias que la familia emprende de forma independiente para buscar a su hija con vida, por lo que sostienen la búsqueda con apoyo social.
La familia solicitó al gobierno del Estado de México una recompensa para quien aporte información verídica sobre el paradero de Kimberly, petición que, según el relato de la madre, no ha sido atendida. El reclamo se inscribe en una serie de casos que han tensado la relación entre familias y fiscalías estatales: la propia Comisión de Búsqueda de Personas, creada por la Ley General en Materia de Desaparición de 2017 tras la movilización por los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014, surgió del reclamo de que la carga probatoria no recaiga en los familiares.
Antes de la detención de los dos presuntos implicados, los planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades de Naucalpan —donde estudiaba la joven— reclamaron públicamente a las autoridades del Estado de México que fortalecieran la búsqueda de Kimberly cuando llevaba más de cuatro meses desaparecida, un patrón de presión social que la familia mantiene a un año de los hechos.
Kimberly salió de su casa en San Rafael Chamapa la tarde del 2 de octubre de 2025 para acudir a un cibercafé de la comunidad y sacar una copia; después se detuvo a comprar un helado. La última imagen registrada de la adolescente corresponde al momento en que caminaba de regreso a su hogar sobre la calle Filomeno Mata.
"Hay frustración, dolor, un dolor terrible que a veces como madres no puedes soportar, pero el amor es más grande por encontrarla, por buscarla, porque se merece y no la vamos a dejar sola", sostiene Jaqueline Berenice González, mientras el proceso contra los dos imputados permanece a la espera de una nueva audiencia en etapa intermedia.