De acuerdo con el organismo, adscrito a la Comisión Nacional del Agua, los acumulados más altos del día se concentrarán en el centro y sur de Veracruz, el norte y este de Oaxaca y el centro de Yucatán, donde podrían registrarse entre 75 y 150 milímetros de lluvia. El SMN advirtió que estas precipitaciones podrían venir acompañadas de descargas eléctricas y caída de granizo, así como generar encharcamientos e inundaciones. Un segundo grupo de entidades —el oeste y sur de Guerrero, el sureste de Puebla, el sur y oeste de Chiapas y el norte de Campeche— registraría lluvias fuertes con puntuales muy fuertes, de entre 50 y 75 milímetros, según el pronóstico oficial.
El fenómeno meteorológico de este domingo obedecería a la interacción de varios sistemas simultáneos. En el noroeste del país, el monzón mexicano —un patrón estacional de humedad que ingresa desde el Golfo de California y el Pacífico entre junio y septiembre— mantendría lluvias con descargas eléctricas en Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa y Nayarit, además de chubascos en la península de Baja California. En el centro, sur y sureste del territorio, la combinación de canales de baja presión con la onda tropical número 30, ubicada sobre el occidente del país, y una circulación ciclónica en capas medias y altas de la atmósfera favorecerían las condiciones de inestabilidad que derivan en las lluvias más intensas de la jornada.
La llegada de la onda tropical número 31 a la península de Yucatán durante el transcurso del día añadiría un ingrediente adicional al escenario, con lluvias fuertes a intensas concentradas particularmente en Yucatán y Campeche. El SMN informó que mantiene vigilancia sobre los efectos del monzón mexicano y de ambas ondas tropicales. Las ondas tropicales son perturbaciones atmosféricas que se desplazan de este a oeste sobre el Atlántico y el Caribe y que, en temporada de huracanes —del 15 de mayo al 30 de noviembre en el Pacífico mexicano y del 1 de junio al 30 de noviembre en el Atlántico—, suelen generar lluvias significativas sin necesariamente evolucionar a ciclones tropicales.
Chubascos generalizados y un Valle de México fresco
El resto del territorio nacional no quedará exento de precipitaciones, aunque de menor intensidad. Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Durango, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Hidalgo, el Estado de México, la Ciudad de México, Tabasco y Quintana Roo registrarían chubascos con lluvias puntuales fuertes, de 25 a 50 milímetros. En tanto, Baja California, Baja California Sur, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Tlaxcala y Morelos tendrían intervalos de chubascos de entre 5 y 25 milímetros, mientras que en Zacatecas y Aguascalientes solo se esperarían lluvias aisladas.
Para el Valle de México, el pronóstico anticipa una mañana fresca con bancos de niebla en zonas altas, seguida de un incremento de la nubosidad por la tarde que traería lluvias puntuales fuertes tanto en la Ciudad de México como en el centro y suroeste del Estado de México, con actividad eléctrica y posible caída de granizo. La temperatura en la capital oscilaría entre 13 y 15 grados de mínima y 22 a 24 grados de máxima, mientras que en Toluca los valores matutinos rondarían entre 9 y 11 grados, con máximas de 20 a 22 grados por la tarde.
Al mismo tiempo que las lluvias dominan buena parte del centro, sur y sureste del país, el norte de México continuará bajo el efecto de una onda de calor. El SMN pronosticó temperaturas que podrían superar los 45 grados Celsius en el noreste de Baja California y el noroeste y oeste de Sonora, mientras que Sinaloa, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas alcanzarían máximas de entre 40 y 45 grados. Un tercer rango térmico, de 35 a 40 grados, afectaría a Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Guerrero, Morelos, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Esta coexistencia de calor extremo en el norte y lluvias intensas en el sur y sureste es un patrón recurrente en agosto, cuando el país atraviesa el periodo de mayor actividad de la temporada de lluvias en el centro-sur y, simultáneamente, el pico de las ondas de calor estivales en las entidades fronterizas del norte. El comportamiento de las lluvias en el sureste mexicano durante la segunda quincena de agosto tampoco es inusual: la combinación de ondas tropicales y canales de baja presión ha generado en años anteriores acumulados similares en Veracruz y Oaxaca, entidades que por su orografía —con sierras que interceptan la humedad proveniente del Golfo de México y el Pacífico— registran de forma recurrente algunos de los mayores volúmenes de precipitación del país.
Ante escenarios como el de este domingo, las autoridades de Protección Civil en las entidades con pronóstico de lluvias intensas suelen activar protocolos de monitoreo de ríos, presas y zonas propensas a deslaves, si bien el reporte del SMN no detalla en esta ocasión alertas específicas emitidas por los gobiernos estatales. La recomendación institucional habitual ante pronósticos de esta magnitud es evitar cruces de arroyos y zonas bajas, así como resguardar a la población en localidades con antecedentes de inundación.
El SMN actualiza sus pronósticos meteorológicos con reportes emitidos a las 06:00 y a las 13:00 horas, además de avisos especiales cuando la magnitud de un fenómeno lo amerita. Para los próximos días, la vigilancia sobre el monzón mexicano y las ondas tropicales números 30 y 31 continuará, en tanto ambos sistemas determinarán si las lluvias intensas se mantienen en el sureste o si el frente de humedad se desplaza hacia otras regiones del país conforme avance la semana.