Velasco escribió en su cuenta de X que, tras "dos días muy productivos" en la capital surcoreana, aterrizó en Washington D. C., donde además de con Rubio sostendrá "diversas reuniones sobre temas prioritarios de la agenda bilateral". El canciller no detalló públicamente la agenda completa ni el lugar exacto del encuentro con el titular del Departamento de Estado.
No será el primer contacto del año entre ambos. La última vez que Velasco y Rubio coincidieron fue el 19 de julio pasado, durante la final de una copa de futbol disputada en Nueva Jersey, un cruce de carácter protocolario frente al formato de trabajo que tendrá la cita de este miércoles en la capital estadounidense.
La entrega de funcionarios que tensa la agenda
El trasfondo de la reunión es la presión del gobierno estadounidense para que México entregue a diez funcionarios y exfuncionarios señalados por la justicia de ese país por presuntos vínculos con Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa. Entre los señalados figura el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. La presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que se requieren pruebas contra los funcionarios señalados antes de cualquier actuación, en línea con el principio de debido proceso.
El marco jurídico aplicable es el Tratado de Extradición entre México y Estados Unidos, en vigor desde 1980, complementado por instrumentos de asistencia jurídica mutua. Bajo ese esquema, cualquier entrega requiere una solicitud formal sustentada en elementos probatorios y la resolución de las autoridades judiciales mexicanas, sin que el Ejecutivo pueda disponer de forma directa la salida de una persona reclamada.
Uno de los señalados, Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, se entregó a las autoridades estadounidenses en mayo pasado. Hace unos días dejó de estar bajo custodia del Buró Federal de Prisiones (BOP), un movimiento que, según se ha planteado, podría indicar la existencia de un acuerdo de cooperación con la justicia estadounidense, aunque ni la FGR ni las autoridades de EU lo han confirmado públicamente.
El caso se inscribe en una tensión más amplia entre Washington y la Ciudad de México en materia de seguridad y combate al narcotráfico. El antecedente más citado de fricción bilateral por casos que involucran a altos funcionarios es el del general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional, detenido en Los Ángeles en 2020 y posteriormente liberado y devuelto a México tras gestiones diplomáticas entre ambos gobiernos, episodio que reconfiguró los términos de la cooperación en seguridad entre los dos países.
De Seúl a Washington: una gira de diversificación
La escala de Velasco en Seúl, previa a su llegada a Washington, tuvo como eje la preparación del Plan de Acción México-Corea del Sur 2026-2030, un instrumento de cooperación bilateral que se prevé firmen los mandatarios de ambos países cuando el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, visite la Ciudad de México en septiembre. En su encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores surcoreano, Cho Hyun, el canciller acordó impulsar la cooperación en educación, cultura, ciencia y tecnología.
Entre las propuestas discutidas destacan la creación de un programa de becas México-Corea, el establecimiento de un Centro de Cultura Coreana en México y una iniciativa conjunta con el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) orientada a programas especializados en ingeniería, tecnología y semiconductores. La SRE señaló que la visita busca "fortalecer los vínculos económicos e impulsar la cooperación en sectores estratégicos" con la nación asiática.
El intercambio comercial entre México y Corea del Sur alcanzó los 29,700 mdd en 2025, según cifras difundidas por la cancillería mexicana. La secuencia de la gira —primero Asia, después Estados Unidos— refleja el intento de la administración de Sheinbaum de ampliar vínculos con el continente asiático sin descuidar la relación con su socio comercial predominante bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya revisión conjunta está prevista para 2026.
De cara a los próximos días, se espera que la SRE y el Departamento de Estado difundan los resultados de la reunión entre Velasco y Rubio, mientras el gobierno mexicano deberá definir su postura frente a la solicitud de entrega de los funcionarios señalados, un asunto que previsiblemente seguirá presente en la agenda bilateral en las semanas previas a la visita del presidente surcoreano a la Ciudad de México en septiembre.