La nominación de Camberos representa un hito para el futbol femenino mexicano: la jugadora del América figura entre las candidatas al Balón de Oro femenino, galardón que otorga la revista francesa France Football y que en la rama femenina ha sido dominado históricamente por jugadoras europeas y estadounidenses.
«Estoy muy agradecida de poder ser una referente. Eso me empuja muchísimo en este deporte», declaró Camberos, quien utiliza el dorsal 10 en el América, uno de los equipos más populares de la Liga BBVA MX Femenil.
La futbolista recordó que la exigencia de ser ejemplo la acompaña desde la infancia. «Desde que era niña. tengo un hermano más chico y siempre me decían mis papás "tienes que ser el ejemplo para él" y ahora serlo para muchas niñas es muy bonito y una motivación para seguir empujándome individualmente», señaló a EL UNIVERSAL Deportes.
La jugadora enlazó su nominación con otro movimiento reciente: el fichaje de Rebeca Bernal con el Manchester United de Inglaterra, un paso que se suma a la creciente exportación de futbolistas mexicanas al continente europeo. «Refleja el trabajo que hacemos, la ambición que tenemos como jugadoras mexicanas y el cómo nos empujamos día a día», comentó sobre la coincidencia de ambos hechos.
«Sé que Rebeca también es alguien muy competitiva, dedicada y ama este deporte. Es bonito que pueda ir a Europa y hacer historia; yo también con mi nominación es una sensación muy linda y estoy muy orgullosa de todas nosotras», añadió la seleccionada nacional.
Camberos también fijó como meta la clasificación de la selección al Mundial Femenil de Brasil 2027, torneo que la Conmebol organizará junto con la FIFA. «No descansaré hasta estar ahí», afirmó, en referencia al proceso clasificatorio que el Tri femenil deberá disputar dentro de la Concacaf.
El objetivo tiene un peso particular: la selección nacional femenina no clasifica a una Copa del Mundo desde Canadá 2015, ausencia que explica la relevancia que las propias jugadoras otorgan al reto rumbo a Brasil 2027.
El desarrollo del futbol femenino en México ha sido gradual desde la fundación de la Liga MX Femenil en 2017, torneo que profesionalizó por primera vez la disciplina en el país y que ha servido de plataforma para la proyección de talento hacia ligas europeas y estadounidenses, como ilustran los casos de Camberos y Bernal.
El América, uno de los clubes con mayor palmarés en el circuito femenil, ha impulsado en los últimos años la proyección internacional de sus figuras, entre ellas Camberos, considerada una de las jugadoras más mediáticas del torneo nacional.
El Balón de Oro femenino, entregado desde 2018 y cuya ceremonia se celebra anualmente en París, definirá a la ganadora entre las 30 nominadas mediante el voto de un jurado de periodistas especializados de distintos países, conforme a los criterios de la organización francesa. La lista de candidatas ha reunido en ediciones recientes a futbolistas sudamericanas de Brasil, Colombia y Argentina, mientras que la presencia mexicana marca un precedente para el país.
La coincidencia de la nominación de Camberos y el fichaje de Bernal reaviva la discusión sobre la inversión y las condiciones laborales del futbol femenino mexicano, tema que jugadoras y directivos de la liga han abordado de forma recurrente desde la profesionalización de la categoría, y que volverá a medirse con el desempeño del Tri en su camino hacia Brasil 2027.