Según la información difundida por las dos empresas, Anthropic —responsable del asistente conversacional Claude, uno de los competidores directos de ChatGPT— planea adquirir hasta dos gigavatios de capacidad de cómputo con los chips Instinct MI450, la línea más avanzada de AMD para el procesamiento de IA. El despliegue del primer gigavatio está previsto para comenzar en 2027, informó AMD, sin precisar fechas de entrega ni el calendario del segundo tramo del pedido. La empresa tampoco detalló el mecanismo financiero mediante el cual se instrumentaría la inversión de capital.
La directora ejecutiva de AMD, Lisa Su, afirmó en un comunicado que la colaboración combina «el liderazgo de Anthropic en IA de frontera con toda la potencia de la computación de alto rendimiento de AMD», y agregó que ambas compañías buscan «acelerar la adopción de la IA a gran escala». La empresa confirmó que se compromete a realizar «una inversión estratégica de capital de hasta 5,000 millones de dólares en Anthropic en el futuro», sin precisar el plazo en que se concretaría el desembolso.
El movimiento se interpreta como un nuevo intento de AMD por disputarle terreno a Nvidia, la compañía que hasta ahora domina el mercado de los chips más avanzados para IA. Nvidia ha capitalizado la explosión de la demanda de cómputo derivada del auge de los modelos de lenguaje desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, un fenómeno que transformó la industria de semiconductores y disparó la valuación de las empresas del sector en los mercados bursátiles de EU.
La magnitud de los compromisos anunciados se suma a una lista de acuerdos similares suscritos en los últimos años entre desarrolladoras de IA y proveedores de infraestructura de cómputo. Buena parte de los servicios de IA integrados hoy en aplicaciones de uso cotidiano —desde asistentes en el celular hasta herramientas de productividad en oficinas y bancos— dependen de la capacidad de cómputo que empresas como AMD, Nvidia y sus clientes logren desplegar en los próximos años.
El costo energético del cómputo de frontera
Operar dos gigavatios de capacidad de cómputo implica un consumo eléctrico considerable, comparable al de una planta de generación de tamaño mediano. La expansión de los centros de datos dedicados a IA ha abierto en EU y otras economías avanzadas un debate sobre la disponibilidad de energía y su costo, señalado como un factor limitante para el crecimiento futuro del sector. En México, la discusión sobre infraestructura energética para centros de datos ha ganado terreno en el contexto de la relocalización de cadenas productivas conocida como nearshoring y del interés de empresas tecnológicas por instalar operaciones en el país. Aunque el acuerdo entre AMD y Anthropic no involucra directamente a México, forma parte de una dinámica global que incide en decisiones de inversión extranjera en la industria de semiconductores.
La competencia entre AMD y Nvidia tiene un antecedente en la propia historia de la industria: la disputa que ambas compañías, junto con Intel, sostuvieron durante las décadas de 1990 y 2000 en el segmento de procesadores para computadoras personales, en la que Intel se consolidó como líder durante años. Aquella rivalidad guarda similitudes con la actual carrera por dominar el segmento de chips especializados en IA, terreno que hoy encabeza Nvidia.
El anuncio ocurre en un momento en que las acciones de compañías vinculadas a la IA han mostrado volatilidad en las bolsas estadounidenses, en parte por las dudas de algunos inversionistas sobre el ritmo de retorno de las cuantiosas inversiones del sector en los últimos años.
De cara a los próximos meses, los puntos a seguir serán la confirmación del calendario de despliegue del primer gigavatio de capacidad, previsto para 2027; los detalles financieros de la inversión de AMD en Anthropic, que ninguna de las dos compañías ha desglosado; y la respuesta de Nvidia, que hasta el momento no se ha manifestado sobre el acuerdo entre sus dos competidores.