"Agradecemos que se vaya", declaró García Ruvalcaba sobre la salida de Medina Amarillas. La legisladora reconoció, sin embargo, que la decisión llegó de manera tardía, luego de reclamos ciudadanos y de organizaciones de pacientes sobre el funcionamiento del sistema de salud estatal.
La gobernadora, que encabeza el gobierno de Baja California desde noviembre de 2021 y milita en Morena, no detalló públicamente los motivos específicos de la salida de Medina Amarillas ni precisó quién asumiría la secretaría de salud, de manera interina o definitiva. El propio funcionario saliente no ha hecho declaraciones públicas sobre el relevo, cuyo derecho de réplica queda abierto.
Un cambio en el gabinete estatal bajo presión legislativa
El relevo se inscribe en la tensión entre el poder legislativo y el ejecutivo estatales en torno a la fiscalización del gasto en salud. En Baja California, como en el resto de las entidades federativas, la auditoría superior del estado revisa la Cuenta Pública y puede formular observaciones sobre el ejercicio de recursos destinados a hospitales y clínicas, mecanismo que legisladores de oposición han invocado para exigir cuentas sobre el gasto sanitario.
La Constitución estatal faculta al Congreso local para citar a comparecer a funcionarios del ejecutivo. La bancada de oposición ha insistido en que cualquier sucesor en la secretaría acuda ante el pleno para exponer un plan frente a la situación hospitalaria, en uso de esas facultades de control parlamentario. Morena mantiene la mayoría en el Congreso estatal desde la elección de 2021.
El sistema de salud pública en México ha sido objeto de reformas sucesivas desde la desaparición del Seguro Popular en 2019, sustituido primero por el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) y después por el organismo IMSS-Bienestar. Esa transición ha derivado, según evaluaciones legislativas, en disparidades entre entidades en el acceso a medicamentos y atención especializada, un marco en el que se enmarcan los reclamos por el abasto en Baja California.
Un patrón repetido en otras entidades
Baja California no es la única entidad que ha enfrentado tensiones en su sistema de salud en los últimos sexenios. Situaciones comparables se han documentado en Michoacán, Guerrero y Veracruz, donde cambios en las secretarías de salud locales coincidieron con denuncias de desabasto de medicamentos —incluidos oncológicos— y falta de personal médico, y en ocasiones motivaron puntos de acuerdo aprobados por congresos locales para exigir la comparecencia de los titulares del ramo.
Organizaciones de pacientes con enfermedades crónicas en Baja California han señalado en meses recientes fallas en el suministro de tratamientos, situación que, de acuerdo con esos colectivos, motivó exhortos del Congreso local al ejecutivo estatal para transparentar el estado del abasto y las compras consolidadas de medicamentos.
El caso coincide con el escrutinio más amplio que enfrenta el sector salud de cara al cierre del periodo fiscal, en momentos en que las asignaciones presupuestales a los sistemas estatales están bajo revisión de diputados federales y locales, que han pedido mayor claridad sobre la distribución de recursos del ramo 12, destinado a salud.
En los próximos días se espera que la gobernadora Marina del Pilar Ávila anuncie al sustituto o sustituta de Medina Amarillas. El Congreso de Baja California, por su parte, podría convocar comparecencias en las próximas semanas del periodo ordinario para dar seguimiento al relevo y solicitar un diagnóstico del sistema de salud estatal.