El sistema de ahorro para el retiro en México, administrado por las Afore desde 1997 como sustituto del régimen de reparto que operaba el IMSS, contempla estas dos ventanas de liquidez anticipada como excepción al principio general de que los recursos de la Subcuenta de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez (RCV) solo pueden cobrarse al cumplir la edad de jubilación o acreditar una pensión. La Consar, órgano desconcentrado encargado de regular y supervisar el sistema, detalla en su portal institucional los procedimientos vigentes para ambos supuestos.
El primero es el retiro parcial por matrimonio, que permite al trabajador disponer de un monto equivalente a 30 veces el valor de la UMA. Para acceder a este derecho, según la Consar, la persona debe acreditar un mínimo de 150 semanas cotizadas ante el IMSS a partir de 1997, no haber ejercido el beneficio con anterioridad, encontrarse vigente como asegurado y tener actualizado su Expediente de Identificación de Trabajador. Es un trámite gratuito y solo puede ejercerse una vez.
El segundo supuesto, el retiro parcial por desempleo, funciona como colchón temporal para quienes perdieron su empleo formal. Los requisitos exigen un mínimo de 46 días naturales en situación de desempleo, al menos tres años de antigüedad de la cuenta individual y dos años de cotización ante el IMSS, además de no haber utilizado este derecho en los últimos cinco años.
La normativa distingue dos modalidades de pago según la antigüedad de la cuenta y las semanas cotizadas. En la modalidad A, aplicable a cuentas con tres años de apertura y dos de cotización, el trabajador recibe en una sola exhibición el equivalente a 30 días de su último salario base, con un tope de 10 veces la UMA. En la modalidad B, reservada a cuentas con cinco años o más de antigüedad, el monto corresponde a lo que resulte menor entre 90 días del salario base de cotización de las últimas 250 semanas o el 11.5% de los recursos acumulados en la subcuenta RCV.
El trámite, tanto por matrimonio como por desempleo, se realiza de manera digital a través de AforeMóvil. El proceso incluye una validación facial del titular mediante una fotografía del rostro, la elección de la forma de pago —orden de pago o depósito a cuenta CLABE— y la captura de documentos como el acta de matrimonio, la identificación oficial vigente y el estado de cuenta para el pago por CLABE, según el tipo de retiro solicitado. La solicitud se firma con la contraseña asociada a la cuenta.
Una vez enviada la petición, queda sujeta a una doble validación: la de la propia Afore y la del IMSS, que certifica la situación laboral y las semanas cotizadas. La Consar establece un plazo de dos días hábiles para notificar el resultado por correo electrónico y, en caso de aprobación, hasta cinco días hábiles adicionales para la disposición efectiva de los recursos.
Un elemento que suele generar dudas entre los cuentahabientes es el efecto de estos retiros sobre las semanas cotizadas registradas ante el IMSS, dato determinante para acceder a una pensión. La Consar precisa que el retiro por desempleo no implica una reducción de esas semanas, aunque sí disminuye el saldo disponible en la subcuenta RCV, lo que puede impactar el monto final de la pensión si el trabajador no repone esos recursos con aportaciones posteriores.
La existencia de estas figuras se inscribe en un debate de larga data en la política de pensiones mexicana sobre el equilibrio entre la liquidez inmediata de los trabajadores y la suficiencia de los fondos acumulados para el retiro. La reforma de 1997 transitó del sistema de reparto —en el que las cuotas de los trabajadores activos financiaban las pensiones en curso— al de cuentas individuales capitalizables. Con posterioridad, la reforma al sistema de pensiones aprobada por el Congreso de la Unión en 2020 modificó las aportaciones patronales sin alterar sustancialmente estos dos supuestos de disposición anticipada.
La Consar recomienda a los trabajadores que consideren acogerse a alguno de estos beneficios verificar primero, a través de AforeMóvil o en las oficinas de su administradora, el cumplimiento puntual de los requisitos de semanas cotizadas y antigüedad de cuenta, dado que una solicitud rechazada por incumplimiento documental puede retrasar el acceso a los recursos en momentos de necesidad económica inmediata.
El trámite, en ambos casos, es gratuito y no requiere la intermediación de gestores o terceros. La Consar advierte de forma constante que las ofertas que prometen acelerar los retiros a cambio de comisiones son ajenas a los canales oficiales del sistema de ahorro para el retiro.