Acosta Naranjo sostuvo que ni las resoluciones del propio INE ni las del Tribunal Electoral prohibieron a su partido usar el rosa en el emblema nacional, y que la referencia al conflicto por ese color correspondía a un partido local, no a una determinación aplicable a Somos como fuerza nacional. Según el dirigente, la agrupación acató la instrucción "bajo protesta" y rediseñó su imagen dejando el blanco como color predominante y el rosa reservado a las letras, una combinación que, dijo, terminó siendo autorizada por la propia autoridad electoral.
El origen del reclamo está en una afirmación que Acosta Naranjo atribuyó a la titular del INE y reprodujo en su cuenta.
"Asumir el color lila es resultado de haber perdido el color rosa", declaración de Guadalupe Taddei, presidenta del INE, reproducida por Acosta Naranjo.
Frente a esa versión, el dirigente de Somos replicó con dureza. "Nadie es dueño de un color", escribió, antes de cuestionar el momento en que, según la autoridad electoral, el partido habría perdido el derecho a usarlo.
"¿Pues cuándo lo extraviaron? O ¿cuándo se extraviaron?", cuestionó Guadalupe Acosta Naranjo, dirigente nacional de Somos.
El dirigente señaló que la combinación de lila y blanco que el INE terminó por asignar a su partido coincide con los colores que utiliza el gobierno de la Ciudad de México y con los del partido PAZ, de reciente registro. "Válgame con las decisiones imparciales", expresó en su publicación, en referencia a lo que consideró una coincidencia entre la paleta cromática asignada a Somos y la de otras fuerzas políticas.
Acosta Naranjo amplió su reclamo hacia el uso de recursos públicos durante la operación de programas sociales. Cuestionó que los servidores de la nación distribuyan apoyos como las becas financiadas con el erario mientras visten de guinda, color identificado con Morena, sin que esa práctica reciba el mismo escrutinio que el cambio de identidad gráfica de su partido.
El dirigente calificó de "absolutamente abusiva" la actuación del instituto y exigió a la autoridad electoral frenar lo que describió como campañas anticipadas del partido en el poder, además de atender presuntos vínculos de esa fuerza con el crimen organizado, señalamiento que no acompañó de elementos adicionales en su mensaje. El episodio se produce apenas días después de que arrancara el Proceso Electoral 2026-2027 en el INE, con la asistencia de representantes de los principales partidos, incluido PAZ.
La disputa por los colores partidistas no es nueva en el sistema electoral mexicano: el registro de emblemas e identidades gráficas es facultad del INE, que resuelve las coincidencias entre fuerzas para evitar confusión al electorado, y sus determinaciones pueden impugnarse ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
"De mal en peor, de mal en peor. Nos toca recobrar y mejorar nuestra democracia", enfatizó Acosta Naranjo al cierre de su mensaje en la red social X.