Bautista pidió a la sociedad mantener el acompañamiento a las familias y sostuvo que las movilizaciones no concluirían con la conmemoración. "Nuestros hijos los tenemos presentes y por el amor que le tenemos a cada uno de ellos es que estamos de pie", expresó. Mario González, padre de César Manuel González Hernández, describió durante el acto el costo físico que ha tenido la búsqueda para las familias.
"Ya tenemos enfermedades crónicas todos los padres. Y que la vida se nos está acabando en la búsqueda de nuestros hijos. ¿Y por qué los buscamos? Porque los amamos, porque somos padres, porque cualquier padre del mundo lo haría. No somos extraordinarios", declaró Mario González, padre de César Manuel González Hernández.
Los hechos ocurrieron la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. La investigación oficial de la administración de Enrique Peña Nieto, conocida como "verdad histórica", sostuvo que los estudiantes fueron incinerados en un basurero de Cocula, versión que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos desacreditó y que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador declaró crimen de Estado en 2022, sin que hasta la fecha se haya establecido el paradero de la mayoría de los normalistas.
Exigencia de 853 folios de inteligencia militar
Las familias, junto con los expertos internacionales que en años previos participaron en la investigación, reclamaron la entrega de 853 folios de documentos de inteligencia militar generados en 2014 por el Centro Regional de Fusión de Inteligencia, con sede en Iguala. Según las organizaciones que acompañan el caso, los especialistas identificaron información faltante al revisar comunicaciones internas del Ejército sobre el seguimiento a los estudiantes durante y después de los hechos.
Mario González cuestionó al gobierno federal por, según dijo, proteger a las Fuerzas Armadas y retó a las autoridades a exhibir pruebas que descarten la participación de militares en la desaparición de los jóvenes. "Que saquen sus pruebas, si es que las tienen, porque nosotros sí tenemos pruebas", sostuvo, al tiempo que llamó a colectivos, académicos y ciudadanos a respaldar la demanda de que regresen los expertos y se abra la documentación castrense.
El padre del normalista calificó a integrantes del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum de "vividores del pueblo" y aseguró que las familias han buscado, incluso con súplicas, que la mandataria comprenda su dolor por haber participado ella misma en un movimiento estudiantil. "Desafortunadamente esa presidenta no está con el pueblo (.) Son priistas resentidos que no tienen la sensibilidad como ellos pregonan", afirmó, y añadió críticas contra Arturo Medina Padilla, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, a quien acusó de buscar confrontar a los padres.
González cuestionó además que un informe gubernamental sobre el caso, que según dijo estaba previsto para el viernes, no se hubiera presentado, y expresó dudas sobre si su contenido coincidiría con lo comunicado a las familias en una reunión previa con la presidenta. "Este es el nuevo PRI. Yo les tenía confianza. Y desafortunadamente es lo mismo", sentenció. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos negó recientemente falta de atención a las familias de los 43 y afirmó que mantiene apertura al diálogo.
Magdalena, madre de otro de los 43 normalistas, pidió a Sheinbaum dar seguimiento a las líneas de investigación trazadas por los expertos y lograr que el Ejército entregue los documentos solicitados, aunque reconoció que las familias no tienen certeza de lo que podrían encontrar en esos archivos. Agradeció el acompañamiento recibido durante estos años de búsqueda.
"Aquí estaremos hasta que Dios nos preste vida", expresó Magdalena, madre de uno de los 43 normalistas desaparecidos.