La Secretaría de Salud federal indicó que, al cierre de septiembre de 2026, Yucatán contabilizaba 129 casos confirmados de VIH, cifra que ubica a la entidad en el rango alto de contagios del país. El registro se suma al acumulado histórico y refleja que la transmisión del virus continúa activa pese a décadas de campañas de prevención.
Alemán Góngora explicó que el VIH puede permanecer sin manifestaciones evidentes durante periodos prolongados, lo que vuelve imposible identificarlo a partir de la apariencia física o el estado de salud aparente de una persona. Esa característica, dijo, alimenta el desconocimiento y, con él, la discriminación hacia quienes viven con el virus en los ámbitos familiar, social y laboral.
El presidente de RepaVIH recordó las principales vías de transmisión: las relaciones sexuales sin protección, el contacto con sangre infectada —principalmente por el uso compartido de agujas— y la transmisión perinatal, que puede ocurrir durante el embarazo, el parto o la lactancia. Frente a estos riesgos subrayó que el condón externo o interno sigue siendo una herramienta clave de prevención, con alternativas de poliuretano para quienes presentan alergia al látex.
La organización ofrece de manera gratuita y durante todo el año pruebas rápidas para la detección oportuna de VIH, sífilis y hepatitis, un servicio que busca acercar el diagnóstico a sectores de la población que por temor o falta de información postergan realizarse la prueba.
"Un diagnóstico a tiempo permite acceder de forma inmediata a los servicios de salud, al acompañamiento necesario y al tratamiento adecuado", manifestó Pablo Alemán Góngora, presidente de RepaVIH, quien invitó a la población a acudir sin temor ni vergüenza.
Alemán Góngora insistió en que contar con información confiable y realizarse pruebas de detección periódicas resulta fundamental para tomar decisiones responsables sobre la salud sexual, y en que es indispensable combatir los temores e ideas erróneas que continúan generando discriminación.
El VIH llegó a México a comienzos de los años ochenta, cuando el primer caso de sida en el país se registró en 1983, el mismo año desde el que Yucatán contabiliza su acumulado histórico. Desde entonces, el Censida coordina a nivel nacional las políticas de prevención, detección y tratamiento antirretroviral, mientras organizaciones civiles como RepaVIH complementan la detección temprana en el territorio.
El objetivo inmediato de la asociación sigue siendo que la población yucateca acceda a las pruebas rápidas disponibles todo el año, como vía para frenar el subdiagnóstico y reducir el estigma que, según Alemán Góngora, pesa en la vida de quienes viven con VIH.