La ceremonia, celebrada en la explanada de entrada del camposanto monumental romano, reunió a numerosos fieles pese a la amenaza de lluvia sobre la capital italiana. Antes de iniciar la misa, León XIV se detuvo unos instantes ante una tumba del cementerio, donde depositó un ramo de flores blancas y amarillas, los colores de la bandera del Estado vaticano.
En su homilía, el Papa dedicó un pasaje expreso a quienes han perdido recientemente a un ser querido a causa de los conflictos bélicos.
"En este momento queremos rezar por todos aquellos que han perdido recientemente a un ser querido; en particular, por quienes lo han perdido a causa de la absurda violencia de la guerra", dijo el papa León XIV durante la homilía en el cementerio del Verano.
El pontífice elevó después un llamado directo a quienes ostentan el poder en los gobiernos involucrados en conflictos armados.
"¡Que las lágrimas de tantas madres, de tantos niños y de tantos ancianos lleguen al corazón y conmuevan las conciencias de quienes tienen el poder de hacer callar las armas!", exclamó León XIV ante los fieles congregados.
León XIV estructuró buena parte de su reflexión en torno a las Bienaventuranzas evangélicas y se detuvo en una por su vínculo con el sufrimiento de las víctimas de guerra: "Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados". El Papa señaló que ese pasaje "nos afecta en modo particular" a la luz de los conflictos vigentes en el mundo. La homilía incluyó además una mención a San Francisco de Asís, al coincidir con el octavo centenario de la muerte del santo italiano, referente de la tradición franciscana y del pacifismo dentro de la Iglesia católica.
La conmemoración de los Fieles Difuntos, el 2 de noviembre, es una de las fechas centrales del calendario litúrgico católico, y la misa papal en el cementerio del Verano forma parte de una tradición que los pontífices mantienen cada año en esta jornada. El llamado de León XIV a silenciar las armas se suma a los que han hecho sus antecesores: Francisco pidió repetidamente el alto el fuego en Ucrania y Gaza, y Juan Pablo II alzó la voz contra la guerra del Golfo en 1991 y contra la invasión de Irak en 2003.
La misa llega semanas después de que el Vaticano confirmara que León XIV mantendría su gira por América Latina tras someterse a una cirugía por cáncer, episodio por el cual la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, le deseó públicamente una pronta recuperación en nombre de México. En semanas recientes el pontífice también se pronunció sobre la inteligencia artificial, al sostener que los agentes de IA "son herramientas, no personas" y oponerse a otorgarles identidad legal y derechos.
Este lunes, mientras León XIV pedía en Roma frenar los conflictos, en México las celebraciones del Día de Muertos tuvieron su propio eco institucional: la presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional a mujeres de Naucalpan por la conmemoración.