La compañía informó que espera una ganancia operativa de 670 millones de euros —unos 770.97 mdd— para el periodo julio-septiembre de este año, cifra que se ubica por debajo del promedio de 677.8 millones de euros que proyectaban los analistas consultados por la firma de datos financieros Visible Alpha. La diferencia, aunque modesta en términos porcentuales, bastó para inquietar a los mercados, que venían de un segundo trimestre con resultados favorables para la empresa.
En ese segundo trimestre, correspondiente a abril-junio, Spotify reportó una ganancia operativa de 655 millones de euros, por arriba de los 639.2 millones de euros que anticipaban los analistas. La propia empresa atribuyó el resultado a un crecimiento sólido de ingresos y a una reducción en las llamadas cargas sociales, impuestos vinculados al valor de la cotización bursátil de la compañía.
Los ingresos trimestrales aumentaron 14% respecto al año anterior, hasta 4,780 millones de euros, ligeramente por debajo de los 4,800 millones de euros que preveían los analistas consultados por la firma de datos LSEG. Para el tercer trimestre, Spotify proyecta ingresos por 5,000 millones de euros, cifra que sí superaría las expectativas del mercado, situadas en 4,930 millones de euros.
El dato que inquietó a los mercados
El indicador que más pesó sobre la cotización fue el de usuarios. La empresa prevé cerrar el tercer trimestre con 788 millones de usuarios activos mensuales, por debajo de los 793.6 millones que estimaba Visible Alpha. En cuanto a suscriptores de pago, la plataforma anticipa un incremento de 5 millones, hasta llegar a 305 millones, cifra que se ajusta en gran medida a lo previsto por los analistas.
La clave no está en el total de usuarios, que sigue creciendo, sino en la composición geográfica de ese crecimiento. Según lo reportado por la propia compañía, la proporción que representan Europa y Norteamérica dentro del total de usuarios activos mensuales disminuyó, señal de que el impulso ya no proviene de los mercados históricamente más rentables. La participación europea dentro de los suscriptores premium también continuó su tendencia a la baja.
Esa redistribución tiene consecuencias sobre la rentabilidad esperada, en la medida en que los usuarios de mercados maduros generan, en promedio, ingresos por suscripción y publicidad más altos. Un crecimiento concentrado en regiones de menor poder adquisitivo tiende a diluir el ingreso promedio por usuario, aun cuando la base total de clientes se expanda. Las acciones de la empresa acumulan una caída de alrededor de 16% en lo que va de 2026.
La apuesta por la inteligencia artificial
La compañía sueca ha buscado responder a este escenario con una estrategia de diversificación de producto apoyada en inteligencia artificial. Lanzó funciones como los llamados Podcasts Personales, generados con herramientas de IA, y una nueva oferta bautizada Reservado, orientada a retener usuarios frente a la competencia de plataformas como YouTube y Netflix, así como de empresas emergentes de música generada con IA, entre ellas Udio y Suno.
En paralelo, Spotify anunció este martes un acuerdo con Merlin, empresa dedicada a la gestión de licencias de música digital para sellos independientes, con miras a lanzar una herramienta de pago orientada a versiones y remezclas creadas por aficionados. El convenio permitirá que artistas de los sellos afiliados a Merlin participen en ese esquema, en un momento en que la industria discográfica global discute cómo remunerar el uso de contenido musical en producciones generadas o modificadas con inteligencia artificial.
El modelo de Spotify no tiene un precedente doméstico directo, pero su evolución recuerda la trayectoria de otros servicios digitales globales que llegaron a México en la década pasada —desde el video bajo demanda hasta la música por suscripción— cuyo crecimiento inicial en mercados maduros se agotó conforme alcanzaban altos niveles de penetración, obligándolos a buscar expansión en regiones emergentes de menor ingreso per cápita, entre ellas América Latina.
Para los usuarios en México, donde Spotify mantiene una posición relevante en el mercado de streaming musical frente a competidores como Apple Music y YouTube Music, el episodio no implica cambios inmediatos en tarifas ni en catálogo, pero anticipa una posible aceleración de las estrategias comerciales de la empresa para diversificar ingresos, incluyendo publicidad dirigida y nuevos productos de pago vinculados a inteligencia artificial y contenido generado por aficionados.
El siguiente parteaguas para medir si la estrategia de diversificación logra revertir la tendencia será la publicación de resultados del tercer trimestre, prevista para los primeros días de noviembre de este año, cuando la empresa deberá confirmar si las nuevas herramientas de inteligencia artificial y el acuerdo con Merlin se tradujeron en un repunte del ingreso por usuario en sus mercados históricos.