El mandatario distrital salió al paso de versiones que circulaban sobre el articulado, en medio de los debates definitivos que adelanta el Concejo de Bogotá sobre la iniciativa tributaria. Según su pronunciamiento, la propuesta busca aliviar la carga fiscal del tejido productivo capitalino y beneficiar a la gran mayoría de las pequeñas y medianas empresas de la ciudad.
La administración detalló rebajas diferenciadas por actividad económica. El sector de restaurantes y hoteles tendría una reducción del 13 % en la tarifa del ICA, mientras que los bares verían una baja del 20,3 %. Los comercios de bienes de primera necesidad registrarían un descenso del 3,4 %, lo que, según Galán, beneficiaría el consumo de los hogares bogotanos.
Uno de los alivios más pronunciados recaería sobre la industria de edición y publicación de libros, que pagaría exactamente la mitad de la tarifa vigente, un descuento del 50 %. En el sector solidario, los fondos de empleados obtendrían una rebaja del 28,6 % y las cooperativas financieras, del 7,1 %; las actividades profesionales bajarían un 7,6 %.
El alcalde reconoció que el proyecto contempla ajustes al alza para un grupo reducido de actividades, entre ellas los servicios financieros, la comercialización de vehículos y, eventualmente, el comercio de tabaco y alcohol. Según explicó, la administración redujo frente a la versión inicial la pretensión de incremento sobre estos rubros para no afectar el dinamismo económico de esos sectores.
El ICA es un tributo territorial que grava las actividades industriales, comerciales y de servicios en cada municipio, y constituye una de las principales fuentes de recaudo propio del Distrito. Cualquier modificación de sus tarifas debe surtir el trámite de aprobación en el Concejo de Bogotá, la corporación de elección popular que vota los acuerdos distritales.
"En el grueso de los comerciantes, pequeños tenderos, pequeños comercios, les baja el ICA", reiteró Carlos Fernando Galán, alcalde mayor de Bogotá.
En el mismo pronunciamiento, Galán llamó a tenderos, pequeños comerciantes y empresarios a respaldar el proyecto, que enmarcó en el propósito de consolidar una ciudad más moderna e impulsada económicamente. La discusión del Acuerdo por una Ciudad Inteligente coincide con otras decisiones de la administración distrital que han tenido eco público, como el reciente rescate de más de 50 animales en Fontibón, atendido por el Idpyba.
La administración distrital fue enfática en que los alivios tributarios dependen exclusivamente del resultado de la votación en el Concejo. Si la corporación no aprueba el articulado, advirtió, la estructura tarifaria actual del ICA se mantendría sin las reducciones proyectadas para los sectores comercial e industrial de la capital.

