Maíllo respondía así al acto del pasado domingo, en el que Podemos confirmó a Montero como su candidata oficial a las próximas generales y ella misma propuso someterse a unas primarias abiertas «a las que se pueda presentar cualquier persona» para elegir el mejor cartel electoral de toda la izquierda confederal en España.
«Lo de Irene Montero es cero novedad: ya se había propuesto, ya se había presentado. Lo que es novedad es el giro que han dado: de no estar abierto a un proceso de debate político a estarlo, lo cual es una noticia positiva», explicó Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, en el programa Acento Andaluz, presentado por Fernando Pérez Monguió.
El dirigente cordobés subrayó que Podemos pasa así de condicionar cualquier acercamiento a la salida de IU del que llamó «Gobierno de la guerra» a plantearse un proceso conjunto. «Valoro el giro que ha dado Podemos [.] Yo creo que han dado un salto de responsabilidad que hay que celebrar, nos alegramos de que la gente abrace las tesis que uno defiende», afirmó.
El precedente de las andaluzas de mayo
IU no llega a esta propuesta de la nada. En la primavera de 2025 ya trasladó al resto de formaciones de izquierdas en Andalucía, incluida Podemos, la posibilidad de celebrar primarias abiertas para elegir al candidato de todo el espacio progresista a las autonómicas. El 3 de abril de ese año, el Partido Comunista de Andalucía, fuerza motriz de IU, entregó a las ejecutivas implicadas un borrador de reglamento para ese proceso.
Aquellas primarias nunca llegaron a celebrarse: los partidos integrantes de la coalición Por Andalucía apostaron en bloque por la candidatura del propio Maíllo, con la excepción de Podemos, que se sumó cuando el resto ya había cerrado las listas para los comicios del 17 de mayo de 2025. Maíllo recordó que su formación lleva «dos años diciendo que el nuevo frente amplio que se construya debe ser por método democrático y con primarias si no hay acuerdo» sobre el cartel electoral.
Sobre el mecanismo concreto, Maíllo defendió que la fórmula «más transparente» pasaría por un censo nuevo en el que se apuntaran militantes, simpatizantes e independientes de todas las formaciones, en lugar de que cada organización aporte sus propias cifras de afiliación. «Los mecanismos de primarias tienen sentido si son mecanismos de movilización, no de tensión», sostuvo, partidario de alcanzar un consenso sobre la candidatura antes de activar el proceso.
El debate de fondo, insistió, no puede limitarse a los nombres. «Me preocupa que sea un proyecto creíble, fiable, claramente identificable», señaló, subrayando que, pese a la falta de acuerdo sobre el candidato, el espacio cuenta con un «suelo» electoral que considera determinante para la «renovación de un Gobierno progresista en España».
El pasado marzo, el Consejo Federal de IU aprobó una resolución para instar a Movimiento Sumar, Comuns y Más Madrid a acelerar la elección de sustituto de Yolanda Díaz al frente de la coalición, tras la renuncia de la vicepresidenta a repetir como cabeza de cartel el 25 de febrero. Seis meses después, ese hueco seguía sin cubrirse cuando Podemos tomó la delantera esta semana con el anuncio de Montero. El pulso llega mientras el bloque gubernamental afronta el desgaste de la crisis migratoria en Ceuta, después de que el CIS situara al PSOE en el 31%, dos puntos menos que en julio.
«Tenemos que hacerlo este mes o en octubre», zanjó Maíllo sobre el plazo para resolver el nombre y la marca del espacio confederal antes de las próximas generales.

