El mismo sondeo coloca en segunda posición al partido populista nacionalista Letonia Primero, con un 11,3% de los votos. La distancia con el tercer puesto es mínima: el Partido Progresista, de izquierda, roza el 11,1%, un resultado que, de confirmarse con el recuento definitivo, dejaría a ambas formaciones prácticamente empatadas.
La formación derechista Poder Soberano completa el cuadro de los grandes bloques con un 10,8%, lo que configura un Parlamento fragmentado en al menos cinco familias políticas con representación relevante, una fotografía habitual en la política letona desde la restauración de la independencia en 1991.
Entre los socios habituales de la coalición de Kulbergs, Alianza Nacional obtendría un 8,7% y Nueva Unidad un 6,7%, ambos por encima del umbral mínimo del 5% que exige la ley electoral letona para acceder al Parlamento, el Saeima. De confirmarse estas cifras, la aritmética permitiría a Lista Unida reeditar la coalición que ha sostenido al Gobierno en la presente legislatura, sin necesidad de recurrir a nuevos socios.
Letonia aplica desde su independencia un sistema proporcional de listas en cinco circunscripciones, con el citado umbral del 5% para evitar la fragmentación parlamentaria que caracterizó a la política báltica en los años noventa. El país, miembro de la Unión Europea y de la OTAN desde 2004, mantiene una frontera directa con Rusia y Bielorrusia que ha condicionado buena parte del debate electoral, especialmente en lo relativo a defensa y seguridad energética.
La consolidación de Lista Unida como primera fuerza llega en un contexto regional marcado por el refuerzo del flanco oriental de la Alianza Atlántica tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, un asunto que ha pesado en la campaña de los tres países bálticos en los últimos ciclos electorales. Letonia, como Lituania y Estonia, ha incrementado su gasto en defensa en los últimos años para aproximarse a los objetivos fijados por la OTAN.
El ascenso de Letonia Primero al segundo puesto, con un discurso de corte nacionalista, se enmarca en una tendencia observada en varios países europeos en los que formaciones de perfil similar han ampliado su base electoral, aunque el resultado letón dependerá de su capacidad real de incidir en la formación de gobierno frente al bloque liderado por Kulbergs.
El recuento definitivo de la Comisión Electoral Central de Letonia, que deberá certificar los resultados en los días posteriores a la votación, determinará si se confirman las cifras del sondeo a pie de urna y si la coalición de Kulbergs dispone de mayoría suficiente para iniciar las negociaciones de investidura.



