El organismo difundió el aviso meteorológico mediante su cuenta oficial, en el que precisó la categoría del ciclón y su distancia respecto al puerto colimense, punto de referencia habitual para calibrar el riesgo en el occidente del país. Conagua detalló que las condiciones asociadas al sistema favorecerán precipitaciones de intensidad considerable en el occidente de la República, con lluvias puntuales intensas en cuatro entidades y lluvias muy fuertes en Nayarit, donde el oleaje y el viento se suman al riesgo de inundaciones en zonas bajas.
Pese al incremento de las precipitaciones en el occidente, una circulación anticiclónica en niveles medios de la atmósfera mantendrá un ambiente caluroso a muy caluroso en el norte del país, el golfo de México y la península de Yucatán, según el pronóstico. Este patrón contrapuesto —lluvias severas en una franja del territorio y calor sostenido en otra— es característico de la temporada de ciclones tropicales que cada año afecta las costas del Pacífico mexicano entre junio y noviembre.
Manzanillo, principal puerto comercial y turístico de Colima, ha sido punto de referencia en el monitoreo de sistemas ciclónicos previos que han tocado tierra o rozado el litoral occidental, una zona expuesta de manera recurrente a huracanes de distinta intensidad por su ubicación frente al Pacífico oriental, una de las cuencas con mayor actividad ciclónica del hemisferio.
Ante el pronóstico de lluvias intensas, viento y oleaje elevado, las autoridades recomendaron a la población mantenerse informada mediante los canales oficiales y atender las indicaciones de protección civil, particularmente en las zonas costeras de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Nayarit, donde se concentra el mayor riesgo de afectaciones directas.
La vigilancia de fenómenos meteorológicos en México combina el trabajo de Conagua con el de las coordinaciones estatales de protección civil, encargadas de activar refugios temporales y protocolos de evacuación cuando la trayectoria de un ciclón se acerca a zonas pobladas. El Pacífico mexicano ha registrado impactos severos en años recientes: el huracán Otis, categoría 5, devastó Acapulco en octubre de 2023 tras una intensificación acelerada que rebasó los pronósticos.
Conagua Clima señaló que continuará el seguimiento del desplazamiento del huracán Polo y la actualización de los avisos meteorológicos conforme evolucione el sistema frente a las costas del Pacífico mexicano.
La temporada también ha estado marcada por otros riesgos: en semanas recientes, especialistas documentaron llamadas silenciosas que recolectan voz para clonarla con inteligencia artificial, un fenómeno ajeno al clima pero que ilustra la diversidad de alertas que enfrentan las autoridades del país.