De acuerdo con el aviso oficial, las precipitaciones afectarían a la Huasteca, la Sierra Alta, la Sierra Gorda, la Sierra Baja, el Valle del Mezquital, la Comarca Minera, la Cuenca de México, la Sierra de Tenango, el Valle de Tulancingo y la Altiplanicie Pulquera. El pronóstico anticipa además rachas de viento de entre 40 y 60 kilómetros por hora en zonas de tormenta, con posibilidad de caída de árboles y anuncios publicitarios.
Las autoridades estatales pidieron a la población evitar el cruce de afluentes y zonas inundadas, así como extremar precauciones en los tramos donde las lluvias de los días previos han reblandecido el terreno, un factor que eleva el riesgo de deslaves en zonas serranas y de aumento súbito en el caudal de ríos y arroyos.
Los efectos de las lluvias recientes ya se dejaron sentir en Actopan, Ixmiquilpan, Mixquiahuala y Tlanchinol. En este último se registraron deslaves sobre la carretera federal México–Tampico, vía que comunica el centro del país con la zona del Golfo. En Ixmiquilpan se reportaron afectaciones en cultivos de la localidad de El Mandhó, un incremento en el nivel del río Tula, vehículos varados e inundaciones en calles y avenidas.
En Actopan, las ráfagas de viento provocaron el desprendimiento de láminas y daños en los puestos comerciales de la Central de Abastos, uno de los centros de intercambio más relevantes de la región. El río Tula, uno de los principales cuerpos de agua del Valle del Mezquital, ha sido en temporadas de lluvia anteriores motivo de evacuaciones en comunidades ribereñas.
La temporada de lluvias de 2026 ha golpeado a varias entidades del centro y noroeste del país. Tras el paso del huracán Priscila, cientos de familias quedaron incomunicadas en Baja California Sur y Sonora, mientras que el Valle de México acumuló encharcamientos que ralentizaron el tránsito en sus principales vialidades.
El gobierno estatal mantiene la alerta activa mientras persista el pronóstico de lluvias, e insistió en que la población de las zonas serranas y ribereñas atienda las recomendaciones de protección civil para prevenir incidentes graves, en particular en los tramos carreteros donde ya se han registrado deslaves, como el de la México–Tampico a su paso por Tlanchinol.