La costumbre de regalar flores amarillas no se limita a esta fecha del calendario, pero el 21 de septiembre concentra buena parte de la actividad social vinculada a este gesto, que coincide con la fecha que en el hemisferio sur marca el inicio de la primavera.
La popularización de esta tradición se explica, en buena medida, por la cultura popular y el alcance de las redes sociales. La serie argentina "Floricienta", emitida a comienzos de los años 2000, incluyó en su banda sonora el tema "Flores amarillas", que ayudó a fijar la asociación entre esta fecha y el obsequio floral entre las generaciones que crecieron viendo el programa y que hoy son adultos activos en plataformas digitales.
La fecha se ha convertido en una ocasión para ver ramos de girasoles y otras flores amarillas como protagonistas en hogares, comercios y publicaciones de redes sociales salvadoreñas, sumándose a un fenómeno que año con año gana presencia en la región.
En el país, la jornada coincide con una época de lluvias y actividades al aire libre, como el Salazón Hot Dog Festival 2026 que se desarrolla en el Centro Histórico de San Salvador, y con pronósticos meteorológicos que anticipan tormentas nocturnas en varios departamentos, según ha informado el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en el reporte que sitúa las lluvias en San Salvador, La Libertad y otras zonas.
A diferencia de otras tradiciones con origen religioso o comercial claramente identificable, el fenómeno de las flores amarillas carece de un promotor institucional o comercial único en El Salvador. Su expansión responde más a la imitación social y al efecto de las redes que a una campaña de mercadeo coordinada, lo que explica que su intensidad varíe de un año a otro según la exposición mediática que reciba la fecha.
La tendencia se enmarca en el consumo floral que en el país concentra sus momentos más fuertes en San Valentín, el Día de la Madre y diciembre. El 21 de septiembre se suma como una fecha menor pero creciente dentro de ese calendario, impulsada por la difusión que la costumbre gana cada año en redes sociales.


