La jornada inaugura un bloque de tres etapas consecutivas de alta montaña en la última semana de carrera, tramo que la organización ha concentrado en la fase final del recorrido. Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard partían como los grandes favoritos y han sostenido la pugna esperada por la clasificación general desde el inicio de la ronda.
El trazado obliga al pelotón a afrontar cinco ascensiones antes de coronar en la estación de Orcières-Merlette: el Côte d'Engins, con 11,4 kilómetros al 5,4% de media; el Côte de Monteynard, de 9,7 kilómetros al 5%; el Côte des Terrasses, de 3,4 kilómetros al 6,6%; el Côte de Saint-Léger-les-Mélèzes, con 2,5 kilómetros al 6,9%; y la subida final a Orcières-Merlette, de 7,1 kilómetros al 6,7%. El itinerario atraviesa localidades como Noyarey, Sassenage, Seyssins, Claix, Vif y La Mure antes de adentrarse en el macizo alpino.
La etapa se disputa en la tercera semana de competición, cuando la fatiga acumulada suele decantar diferencias entre los aspirantes al maillot amarillo. El desgaste sobre carreteras estrechas y desniveles sostenidos añade exigencia a una jornada que los escaladores puros afrontan como oportunidad para atacar.
El Tour de Francia 2026 suma 3.320,7 kilómetros de recorrido total, repartidos entre ocho etapas de montaña, siete llanas, dos contrarreloj y cuatro onduladas, un diseño que favorece a los escaladores en su tramo final frente a las contrarrelojes individuales, con menor peso este año.
La retransmisión televisiva íntegra en España corresponde a Eurosport, que adquirió los derechos en exclusiva para el país, mientras que RTVE ofrece en abierto los kilómetros finales de cada etapa a través de La 1 y Teledeporte, con emisión simultánea en streaming en sus aplicaciones. Emisoras como Cope, Radio Marca, RNE, Onda Cero y la Cadena SER mantienen conexión en directo con el recorrido para quienes no puedan seguirlo por televisión.
La afición española sigue con particular atención a los corredores nacionales en esta recta final, entre ellos Juan Ayuso, cuyo papel en las etapas de montaña restantes hasta París puede resultar clave tanto para su clasificación individual como para las aspiraciones de su equipo.
Orcières-Merlette es un final con historia en la Grande Boucle: su pendiente sostenida y la acumulación de puertos previos que desgasta a los gregarios lo han convertido en escenario de ataques entre favoritos en ediciones anteriores. Las etapas de montaña de la última semana han sido, desde hace décadas, el terreno donde se resuelven las diferencias que las contrarrelojes y las etapas llanas no logran establecer.
La ronda la organiza Amaury Sport Organisation, que mantiene el formato clásico de tres semanas de competición vigente desde la fundación de la carrera en 1903. En las últimas ediciones, la organización ha incrementado el número de etapas de alta montaña como fórmula para dinamizar la general en la fase decisiva.
Las dos etapas siguientes completarán el tríptico alpino iniciado hoy y determinarán si las diferencias que puedan abrirse en Orcières-Merlette se mantienen, amplían o reducen antes de la llegada a París. La 113ª edición del Tour de Francia concluye este domingo en los Campos Elíseos, tras una carrera que ha mantenido un nivel de igualdad notable entre los principales aspirantes a lo largo de las tres semanas.

