El comunicado español reitera su "más firme apoyo" a la soberanía, la integridad territorial y la seguridad de Jordania, un país que comparte frontera con Irak, Siria, Israel y Arabia Saudí y actúa como aliado estratégico de Estados Unidos en la región desde hace décadas, con acuerdos de cooperación militar que incluyen bases como la de Al Azraq, señalada en el ataque.
Según el texto de Exteriores, estas acciones militares "aumentan de forma significativa las posibilidades de una escalada" y constituyen "una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional", en referencia a los principios que prohíben el uso de la fuerza contra la integridad territorial de otros Estados.
"Solo la negociación y la diplomacia permitirán garantizar una paz y estabilidad duraderas en la región", subraya el comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informó de un ataque con misiles contra un hangar estadounidense situado en la base militar jordana de Al Azraq, además de contra dos destructores de Estados Unidos desplegados en la zona. Teherán presentó la operación como represalia por las "acciones agresivas" de Washington contra petroleros y buques iraníes, en un contexto de tensión que se remonta a la salida estadounidense del acuerdo nuclear de 2018.
Las Fuerzas Armadas jordanas confirmaron haber sido objeto de "un ataque con misiles provenientes de territorio iraní" durante la madrugada del miércoles. Según los datos aportados por el Ejército jordano, de los 20 misiles balísticos lanzados contra el país, 18 fueron interceptados y destruidos, lo que limitó sustancialmente el alcance material del ataque.
Oriente Próximo arrastra episodios similares desde hace años, con ataques atribuidos a Irán o a milicias afines contra intereses estadounidenses e israelíes en Siria, Irak y el mar Rojo. En ese marco se sitúan las recientes declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien proclamó desde los Altos del Golán ocupados la misión de "derrotar" a Irán, así como la disputa en torno al papel de los hutíes yemeníes, después de que Irán negara vínculos con el grupo tras las acusaciones del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio.
La posición española se suma a las condenas internacionales que buscan evitar una espiral de represalias en una zona donde conviven bases militares estadounidenses, rutas energéticas clave y fronteras compartidas por potencias regionales enfrentadas.


