La gira combina una agenda tecnológica en Silicon Valley con una ofensiva diplomática y comercial en el Cono Sur, región con la que Seúl mantiene un interés creciente por sus reservas de minerales críticos. Wi Sung-lac señaló que Corea del Sur tiene la mirada puesta en la expansión del comercio y los negocios en Sudamérica, y detalló que uno de los objetivos centrales sería iniciar nuevas negociaciones para un acuerdo comercial entre Corea del Sur y el Mercosur, bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, así como modernizar el tratado de libre comercio vigente con Chile.
El asesor añadió que Seúl busca fortalecer la cooperación en materia de energía y alimentos, haciendo referencia a las abundantes reservas de minerales críticos que hay en la región. Chile figura entre los principales proveedores mundiales de cobre y litio, insumos estratégicos para la industria de semiconductores y baterías que impulsan los conglomerados surcoreanos, mientras que Argentina y Brasil concentran también parte de las reservas latinoamericanas de esos minerales.
Cumbre de IA con Nvidia, OpenAI y Anthropic
El tramo estadounidense tiene como eje una cumbre sobre inteligencia artificial en San Francisco. Según la oficina presidencial, Lee tiene previsto reunirse con el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang; el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei. La presencia surcoreana no se limita al gobierno: a la cumbre asistirán también el presidente de Samsung Electronics, Jay Y. Lee; el presidente del Grupo SK, Chey Tae-won, y el presidente ejecutivo de Hyundai Motor, Euisun Chung.
La participación conjunta de gobierno y sector privado refleja la estrategia de posicionar a los grandes conglomerados surcoreanos como actores centrales en la carrera global por infraestructura de inteligencia artificial. Corea del Sur ha anunciado planes de inversión por 1.2 billones de dólares —en nomenclatura estadounidense, equivalentes a 1,200 mil millones de dólares— destinados a su industria de chips y centros de datos de IA, según información difundida por la propia oficina presidencial.
En San Francisco, Lee se reunirá además con ejecutivos de seis importantes firmas de capital de riesgo, entre ellas Andreessen Horowitz, General Catalyst y Sequoia Capital. Conforme al programa, asistirá a una ceremonia de firma de un memorando de entendimiento entre el Servicio Nacional de Pensiones de Corea del Sur —uno de los fondos de pensiones más grandes del mundo— y esas firmas, para establecer una asociación de inversión a largo plazo, y luego participará en una mesa redonda.
El acuerdo con Chile que Seúl aspira a modernizar entró en vigor en 2004 y fue uno de los primeros tratados de libre comercio que Corea del Sur firmó con un país latinoamericano, en un periodo en que el país asiático buscó diversificar sus mercados de exportación y sus fuentes de materias primas ante su elevada dependencia de las importaciones energéticas y minerales.
El viaje se enmarca en una recomposición de las alianzas comerciales globales atravesada por tensiones arancelarias entre Washington y sus socios comerciales. Corea del Sur, con una economía intensiva en exportaciones de semiconductores y manufactura electrónica, ha procurado ampliar mercados ante la incertidumbre en su relación comercial con Estados Unidos, uno de sus principales socios junto con China.
Para América Latina, el acercamiento surcoreano se suma a una tendencia más amplia de países asiáticos que buscan asegurar el suministro de minerales críticos ante la transición energética global. Japón y China han sostenido durante años estrategias de inversión y cooperación con Chile, Argentina y Bolivia, integrantes del llamado «triángulo del litio».
El precedente más cercano de una gira surcoreana de esta amplitud por la región es la visita del entonces presidente Moon Jae-in a varios países latinoamericanos en 2018, cuando Seúl impulsó de manera sistemática sus vínculos comerciales con Sudamérica más allá de sus socios tradicionales en Asia y Norteamérica.
El itinerario no contempla una escala en México ni actividades en otros países de América del Norte o Centroamérica, conforme a lo informado hasta el momento por la oficina presidencial surcoreana. La gira concluiría con la etapa en Alemania, tercer socio del recorrido tras Estados Unidos y el Cono Sur.
De cumplirse el calendario difundido, el desplazamiento arrancará el 24 de julio y se extenderá hasta el 3 de agosto. Los detalles de agenda, comitiva y eventuales acuerdos a firmar en cada etapa quedan sujetos a confirmación por parte de la oficina presidencial en los días previos al inicio del viaje.